martes, 21 de junio de 2016

DOS BUENOS TIPOS -THE NICE GUYS- (2016)

La mayoría de las situaciones slapsticks no funcionan y es que, encontrar el tempo cómico es un arte que parece definitivamente perdido. Ni las situaciones ni los personajes son tan divertidos como Black se cree. Un gran problema es que no me creo nada de lo que pasa en pantalla. Me encantan que las pelis sean irreales pero no impostadas. Además la película da demasiadas vueltas sobre sí misma, es arrítmica y se hace larga, especialmente porque cuando parece que se ha acabado (y respiras aliviado porque ya te estaban pesando los minutos) aún queda cerrar una trama no demasiado interesante durante 15 minutos más. Todas estas críticas se deben entender desde el punto de vista de que si estuviéramos ante una opera prima la saludaríamos como una agradable sorpresa muy por encima de la media del cine comercial actual. Pero de Black esperamos mucho más.  


IMPOSTURA Y EXCESO DE "INGENIO"

Calificación: 2`5/5 



Como bien sabe mi entorno, deseaba ver esta película desde que supe de su pre-producción. Shane Black (El último Boy Scout, Kiss, Kiss, Bang, Bang) es uno de los pocos guionistas y directores que mantienen encendida la llama del buen cine comercial pretérito que nadie quiere hacer (y me temo que tampoco saben) y que casi nadie tampoco parece que ya quiere ver. Si además la peli está ambientada en el Los Angeles de finales de los 70 siguiendo las andanzas de dos policías cools y algo canallas investigando un asunto relacionado con la industria del cine porno…parecía que estábamos ante mi fantasía lúbrico-cinematográfica hecha realidad.

 Evidentemente, cuando las expectativas son tan altas surge el hype, íntimo y personal en este caso. Puede ser la causa de que Dos buenos tipos me haya decepcionado en cierto modo, pero creo que hay razones objetivas y una coyuntural que explican mi bajona al salir del cine.

 Empecemos por la coyuntural. Por razones de horario no le he podido ver subtitulada y creo que la interpretación vocal de los actores es muy importante en este film. También es cierto que las grandes pelis disfrutables de los 80 las veíamos dobladas y chorreamos de placer lúdico viéndolas. Creo que hoy en día, las voces de los dobladores son menos carismáticas y, sobre todo, en esa obsesión por la rigurosidad de las nuevas generaciones, asistimos a traducciones demasiado fieles que convierten algunas frases en incomprensibles y le quitan gracia a muchos chistes. En los 80 los doblajes se adaptaban a la idiosincrasia española y lo que perdíamos en literalidad, lo ganábamos en diversión. Que es de lo que se trata ¿no? No es que defienda el doblaje de pelis como Las aventuras de Ford Fairlane (aunque es infinitamente más divertida en español que en inglés) pero si confieso sin tapujos que prefiero ver El gran Lebowski doblada que subtitulada. El humor leído no es tan divertido como el escuchado.

 Centrándonos en la peli comentar que la mayoría de las situaciones slapsticks no funcionan y es que, encontrar el tempo cómico es un arte que parece definitivamente perdido. Ni las situaciones ni los personajes son tan divertidos como Black se cree. Un gran problema es que no me creo nada de lo que pasa en pantalla. Me encantan que las pelis sean irreales pero no impostadas. Además la película da demasiadas vueltas sobre sí misma, es arrítmica y se hace larga, especialmente porque cuando parece que se ha acabado (y respiras aliviado porque ya te estaban pesando los minutos) aún queda cerrar una trama no demasiado interesante durante 15 minutos más.

 Todas estas críticas se deben entender desde el punto de vista de que si estuviéramos ante una opera prima la saludaríamos como una agradable sorpresa muy por encima de la media del cine comercial actual. Pero de Black esperamos mucho más. Con decirles -otro sacrilegio que me puede hacer perder lectores y a algunos de mis pocos seguidores en twitter (pero yo estoy aquí para opinar e informar, no para gustar, a diferencia de la mayoría de los que se dedican no profesionalmente a esto hoy en día)- que me lo pase mejor viendo Eddie El Aguila. Una peli que no va de nada a diferencia de ésta que intenta ser guay, “ingeniosa” (en el mal sentido, el de listillo) y brillante desde el minuto 0. Eso sí, el elenco actoral está perfecto y la actriz que interpreta a la hija de Gosling puede ser una de las grandes estrellas de los próximos años. Lo tiene todo para serlo.

FICHA ARTÍSTICA Y SINOPSIS 

Estados Unidos, 2016.- 116 minutos.- Director: Shane Black.- Intérpretes: Ryan Gosling, Russell Crowe, Matt Bomer, Kim Basinger, Yvonne Zima, Keith David, Margaret Qualley, Beau Knapp, Angourie Rice, Daisy Tahan, Abbie Dunn, Michael Beasley, Joanne Spracklen, Dale Ritchey, Terence Rosemore, Chace Beck, Kahallyn Summer Cain, Cayla Brady, Murielle Telio, Lexi Johnson, Gary Wolf, Maddie Compton, Michelle Rivera, Joshua Hoover, Charles Green, Scott Ledbetter, Amy Goddard, Brian Gonzalez, Ty Simpkins.- COMEDIA DE ACCION.- Ambientada en Los Ángeles durante los años 70, gira en torno al detective Holland March y el matón a sueldo Jackson Healy, los cuales se ven forzados a colaborar para resolver el caso de una joven desaparecida, la muerte de una estrella porno y una conspiración criminal que llega hasta las altas esferas.

jueves, 16 de junio de 2016

UNA MADRE IMPERFECTA –THE MEDDLER- (2015)

A LA QUE DA VIDA UNA SARANDON PERFECTA 

Calificación: 2/5 



Me resultan difíciles de entender las buenas críticas profesionales que ha recibido este film aunque, bien es cierto, que no ha levantado tanto entusiasmo entre los espectadores que han acudido a verla y han dejado constancia de su opinión. La cinta tiene muchos de los tics del cine indie que ya resultan molestos porque se sienten como parte de una formula gastada. Además, muchas situaciones resultan forzadas y uno tiene la sensación de estar viendo las costuras del guión y la artificiosidad de algunas situaciones dramáticas y gags. Lo que resulta más grave todavía al tratarse de un relato basado en las experiencias reales de la directora y guionista con su madre “metomentodo”, que es lo que significa el titulo original, mucho más acertado. Esto es una constatación más de que la realidad no puede ser llevada a la pantalla sin ser procesada cinematográficamente de manera concienzuda. Por paradójico que parezca, cuanto más realistas queremos resultar, más falso aparece todo ante nuestros ojos.

 Por otro lado, siendo una película en el que la trama está al servicio total de la protagonista y aquélla está constituida por una serie de situaciones dispersas (la digresión, la jam session cinematográfica me suele encantar), el gran problema es que una parte importante de estas anécdotas me interesan poco y me conmueven nada.

 Entonces sin trama ni conflicto fuertes ni anécdotas chispeantes ¿Qué nos queda? Más bien poco. Las interpretaciones del trío protagonistas, especialmente la de la grandiosa y aún bellísima y deseable Susan Sarandon. Cuando coinciden en pantalla las parejas Sarandon-Byrne o Sarandon-Simmons, la película se siente real, estamos viendo VERDAD. Cuando interactúan con cualquier otro personaje, el film es un auténtico desastre y deja en evidencia a unos actores secundarios bastante lamentables. Y la vi en versión original, así que no hay excusa del doblaje que valga. Si en lugar de la Sarandon estuviera alguna otra actriz más mediocre, el film sería literalmente infumable en su extraño equilibrio entre buen rollismo, tristeza y nostalgia cinematográfica.

De todas maneras, al día siguiente de verla sólo recordaba a Susan con un sexy vestido rojo y a ella y Simmons cabalgando en una Harley al son de la maravillosa canción Angel of Morning. Todo lo demás, había desparecido de mi recuerdo, lo que no dice mucho del film y/o de mi memoria.

FICHA ARTÍSTICA Y SINOPSIS 

Estados Unidos, 2015.- 100 minutos.- Director: Lorene Scafaria.- Intérpretes: Susan Sarandon, Rose Byrne, J.K. Simmons, Lucy Punch, Jason Ritter, Michael McKean, Casey Wilson, Sarah Baker, Cecily Strong.- TRAGICOMEDIA.- Marnie es una viuda reciente que se traslada a Hollywood para estar más cerca de su hija, lo que resultará ser un cambio total para su vida: nuevas aventuras, nuevos amigos, nuevas oportunidades… y quién sabe si un nuevo amor.

martes, 7 de junio de 2016

UN HOMBRE PERFECTO (UN HOMME IDEAL) -2015-

TODO POR UN SUEÑO…Y MANTENER EL STATUS SOCIAL 


Calificación: 2,5/5



Patricia Highsmith revisitada con tantas arbitrariedades como diversión. Así podría resumirse este recomendable film francés que aúna con soltura entretenimiento y cierta perspicacia social. Es cierto que el argumento y las diversas peripecias por las que pasa el protagonista no superarían el más mínimo análisis de la lógica policial, pero el espectador admite esos puntos débiles porque uno se lo pasa muy bien asistiendo, como voyeur, a como se va complicando la vida de este impostor que se esconde en mentiras cada vez más grandes en una forma de huida hacia adelante convertida en leit motiv vital.

 La película retoma un tono clásico de intriga de suspense burgues muy en la línea de la famosa novelista en la que el éxito profesional y sentimental se sobrepone a cualquier condición moral.

El film tiene un ritmo perfecto, una ajustada dirección y perfectas interpretaciones (la bellísima Girardot está radiante en su papel) pero el guión obliga a la suspensión de la incredulidad demasiadas veces.

Finalmente, el desenlace cierra el círculo de manera demasiado perfecta y con un exceso de justicia poetica que hace perder fuerza al conjunto.

A sus 25 años, Mathieu, sigue soñando con ser un escritor de prestigio, pero a pesar de todos sus esfuerzos, no consigue publicar nada. Mientras tanto, se gana la vida en la empresa de mudanzas de su tío. Su destino dará un vuelco el día en que, por casualidad, se tope con el manuscrito de un anciano solitario que acaba de morir. Al principio tendrá escrúpulos, pero acabará por publicarlo a su nombre. Una vez convertido en la nueva promesa de la literatura francesa, se espera con impaciencia que escriba su segunda novela. La vida de Mathieu se convertirá entonces en una maraña de mentiras cuyo único fin es preservar a toda costa su secreto.