martes, 29 de septiembre de 2015

RICKI -RICKI AND THE FLASH- (2015)

La trama es muy convencional pero, si no se le exige demasiado, entretiene y los números musicales son notables. Esta película entra, sin duda, en la categoría de film para llevar a mi madre sin miedo a equivocarme.


FUN WITH MERYL STREEP 
Calificación: 2,5/5 


Estados Unidos, 2015.- 101 minutos.- Director: Jonathan Demme.- Intérpretes: Meryl Streep, Kevin Kline, Mamie Gummer, Sebastian Stan, Ben Platt, Charlotte Rae, Rick Springfield. COMEDIA DRAMATICA.- Si esta película, en lugar de estar interpretada maravillosamente por todo su reparto hubiera contado con un elenco de medio pelo sería bastante más floja de lo que ya es. El director de joyas como Algo salvaje o El silencio de los corderos demuestra un nivel muy inferior al de esas cotas de su carrera y la guionista de Juno o, sobre todo, Young adult, rayó a mayor altura en aquellos retratos femeninos airados y/o renegados. Porque eso es lo que vuelve a ser el nuevo libreto de la creadora de Jennifer´s body.

Así, Ricki es una guitarrista que lo abandonó todo para alcanzar su sueño de convertirse en una estrella de rock. Muchos años después, decadente y sin haber alcanzado su objetivo (más allá de ser la líder de la banda residente de un garito de mala muerte) su ex marido Pete le pide que viaje hasta Chicago para visitar a Julie, la hija de ambos, pues se está divorciando y necesita apoyo.

Tanto Streep como su hija, también en la vida real, Gummer están estupendas aunque ésta es una de las primeras veces en las que observamos en la protagonista de La decisión de Sophie el síndrome Jack Nicholson: en algunas escenas Meryl Streep está haciendo de Meryl Streep. Su personaje es poliédrico y a pesar de llevar vida de rockera, sus ideas políticas son muy conservadoras lo que hace más la interesante.

La trama es muy convencional pero, si no se le exige demasiado, entretiene y los números musicales son notables. Esta película entra, sin duda, en la categoría de film para llevar a mi madre sin miedo a equivocarme.