martes, 6 de octubre de 2015

LA VISITA -THE VISIT- (2015)

Shyamalan no convierte al film en la típica cinta que una vez descubierta la sorpresa  no tiene ningún sentido volver a verla. Buen trabajo de este director que dábamos perdido para siempre pero que aún nos puede deparar agradables sorpresas cinéfilas.


SHYAMALAN SE REINVENTA Y SALE TRIUNFANTE 
Calificación: 3/5 



Estados Unidos, 2015.- 106 minutos.- Director: Manoj Night Shyamalan.- Intérpretes: Olivia DeJonge, Ed Oxenbould, Deanna Dunagan, Peter McRobbie, Kathryn Hahn, Celia Keenan-Bolger, Samuel Stricklen, Patch Darragh.- SUSPENSE.- Shyamalan ha vuelto. El director de las imprescindibles El sexto sentido, El protegido y El bosque, las discutibles Señales, La joven del agua y El incidente y las infumables The last Airbender y After Earth ha vuelto a alcanzar su mejor nivel. Y es para alegrarse porque, independientemente del interés de las historias que filma, el director estadounidense es uno de los que pocos que ponen la cámara siempre en el lugar más adecuado, consigue sublimes puestas en escena y dirige a las mil maravillas a sus actores.

Aquí se olvida de su egocentrismo (deja de aparecer en pantalla como si se creyera que es Hitchcock) y usa el formato semidocumental para trasmitir inmediatez sin que por ello el look sea cutre ni amateur. Bien al contrario, el look visual del film es impecable y, a la vez, totalmente adecuado a lo que se está contando.

Lo que vemos en pantalla es, casi siempre, lo que está filmando la adolescente protagonista en la visita que hacen ella y su hermano menor para conocer a sus abuelos maternos, separados den ésta durante muchos años por una disputa de adolescencia.

Durante tres cuartas partes del film, éste juega a reflejar como la forma de vida de unos ancianos rurales puede resultar excéntrica y casi terrorífica a unos nativos digitales. Cuando llega la sorpresa, marca de la casa de Shyamalan, sorprende pero, sin embargo, no convierte al film en la típica cinta que una vez descubierta la sorpresa  no tiene ningún sentido volver a verla. La película tiene valor en sí misma aunque sepamos cómo acaba. Buen trabajo de este director que dábamos perdido para siempre pero que aún nos puede deparar agradables sorpresas cinéfilas.

Una madre deja a sus dos hijos en la remota granja de sus abuelos, en Pensilvania, durante una semana. Los niños descubrirán que la anciana pareja está metida en algo profundamente inquietante.


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