viernes, 28 de febrero de 2014

CUENTO DE INVIERNO -WINTER´S TALE- (2014)

HAY QUE VERLA (Y SOBRE TODO OÍRLA) PARA CREERLA.


 No sé si lo saben -y me extrañaría que lo hubieran leído o oído alguna vez- pero todos estamos conectados. Cuando terminen de ver esta bazofia maloliente, este pastel rancio hecho con la masa ultracongelada sobrante de películas malas, pero no tanto, de los últimos 20 años…no tendrán duda alguna al respecto. Una molesta y meliflua voz en off (y los personajes) no se cansan de repetirlo, como si fuéramos tontos…A lo mejor, lo somos…por seguir yendo a ver pestiños semejantes.


CALIFICACIÓN: 0/5



Estados Unidos, 2013.-  105 minutos.- Director: Akiva Goldsman.- Intérpretes: Colin Farrell, Jessica Brown Findlay, Russell Crowe, Jennifer Connelly, William Hurt,Eva Marie Saint.- DRAMA ROMANTICO-FANTASTICO DEL TIPO TRUÑO MONUMENTAL.- No sé si lo saben -y me extrañaría que lo hubieran leído o oído alguna vez- pero todos estamos conectados. Cuando terminen de ver esta bazofia maloliente, este pastel rancio hecho con la masa ultracongelada sobrante de películas malas, pero no tanto, de los últimos 20 años…no tendrán duda alguna al respecto. Una molesta y meliflua voz en off (y los personajes) no se cansan de repetirlo, como si fuéramos tontos…A lo mejor, lo somos…por seguir yendo a ver pestiños semejantes. Y no el sabroso dulce navideño y de Semana Santa sino en su acepción de rollo descomunal.

Otra cosa que nunca habrán oído, otra patraña es lo de que cada ser humano está predestinado a encontrar su amor verdadero. Es una dichosa cantinela con la que no se cansa de machacarnos siempre que tiene ocasión esta basura presentada con insuperable envoltorio como mandan los tiempos actuales de la apariencia. Es decir, holgadísimos medios de producción y  estrellas famosas… Porque considerar buenos actores a Crowe y a Farell es un insulto a tan sagrada profesión.

A finales del siglo XIX, en Nueva York, Peter Lake, un ladrón irlandés, conoce a Beverly Penn, la joven heredera de la casa que pretende robar. Se trata de una historia de fantasía sobre un ladrón, una chica moribunda y un caballo blanco volador. Está ambientada en el siglo XIX y en la actualidad.  La verdad es que la sinopsis ya avisa…

La prota, rica pero, pobrecita, -¿qué es el porno sentimental sin enfermedad incurable?- tiene tisis. Y todo el mundo se apiada de ella en cuanto la ven porque parece moribunda. Les aseguro que ya nos gustaría a la mayoría tener su aspecto saludable. Si quieren ver un buen tísico pónganse "Cowboy de medianoche" y observen el trabajazo que se marca Dustin Hoffman, sin concesiones a la sociedad del culto al cuerpo donde si no eres guapo, olvídate de actuar o cantar.


                                                        Una tísica de toda la vida

¿Les he dicho que todos estamos conectados? No hace falta ya lo dice la voz en off. La peli empieza intentando imitar las escenas de "El  padrino" en la isla de Ellis. En el minuto 2 empieza el ridículo y la cosa no para. Unos padres rechazados por tuberculosis (entienden la simetría: nadie se salva de la enfermedad. De nada sirve el dinero…mierdas capitalistas por el estilo para que la masa se conforme. ) dejan al niño en América en un barquito que se llama ciudad de justicia ¿Por qué? Porque mola. Como todo en la peli. Vale, ya sé  que es un cuento…Sí. Ya lo sé. Pero es un cuento horriblemente escrito y concebido.

Farell huye y se encuentra con un caballo que salta una valla de cómo 8 metros como si fuera el campeón olímpico de salto con pértiga…luego salta al Hudson helado porque le salen unas alas…Estamos todos conectados. ¿No se acuerdan? Un indio hace de indio y se pone místico hablando de las 10 canciones de su pueblo ¿A qué no saben lo que dicen? Exacto que a todos nos espera nuestra media naranja…o algo así. Ya me he perdido.

Crowe es malo, malísimo. Y tiene poderes sobrenaturales. Coge una gema, hace que pase la luz de la luna por ella y sale algo así como un holograma informático de Central Station  ¿Por qué? ¿No sé lo dije ya?. Porque mola.

De repente, más ideología neoconservadora metida así tipo lavativa mental: las guerras no las libran los ejércitos sino cada uno. Con dos cojones.

Crowe es malo que te cagas. Hasta dice:  “¡Adelante!” cuando tocan a la puerta como si fuera a matar a alguien. Luego sí mata a un camarero porque no tienen pavo real sudafricano…y con su sangre dibuja el pelo pelirrojo de la chica… y ya saben quien es la titi del Farell. Ahí me doy cuenta de que estoy ante una comedia. Los guionistas se lo deben haber pasado teta escribiendo el texto…y encima sin tener que preocuparse de la coherencia interna o del mínimo sentido de la lógica…¿Para qué? Con decir de vez en cuando que estamos todos conectados, predestinados y no sé que mierdas de la fuerza de la luz, no hace falta que escribamos algo bien hecho.

Aparece Will Smith y ya es la traca. También el padre de la chica. Un William Hurt con la misma cara de estreñimiento de los últimos 20 años.

No puedo más. Estamos en Febrero y ya he visto una de las peores superproducciones hollywoodienses del año. Esta vez estoy de acuerdo con la crítica profesional que la ha masacrado. No sé si, como dicen, es lo peor que ha hecho Goldsman desde que produjo Batman y Robin porque aquello no tenía nombre pero…está muy cerca.

NEBRASKA (2013)

LA AMERICA QUE YA NO SE VE EN LAS PELÍCULAS

Alexander se consolida como uno de los directores más interesantes del cine americano actual con esta Nebraska, su obra más exigente hasta el momento. En ella, nos encontramos con una estética cercana a la “Ultima película”  (1971), esa maravillosa película de Peter Bogdanovich ambientada en el desolador oeste de Texas. Si quitamos los coches japoneses y los móviles, nada parece haber cambiado.


CALIFICACIÓN: 4/5

Estados Unidos, 2013.-  115 minutos.- Director: Alexander Payne.- Intérpretes: Bruce Dern, Will Forte, Stacy Keach, Bob Odenkirk, June Squibb.- TRAGICOMEDIA.- Alexander se consolida como uno de los directores más interesantes del cine americano actual con esta Nebraska, su obra más exigente hasta el momento. En ella, nos encontramos con una estética cercana a la “Ultima película”  (1971), esa maravillosa película de Peter Bogdanovich ambientada en el desolador oeste de Texas. Si quitamos los coches japoneses y los móviles, nada parece haber cambiado. Las mismas vidas baldías, desperdiciadas que dejan pasar las horas, los días y los años, sin otra expectativa e ilusión que ver pasar el tiempo… y los coches por la carretera. La maravillosa fotografía en blanco y negro (nominada al Oscar) y la perfecta utilización de la profundidad de campo acaban por conectar ambas cintas en la mente del cinéfilo.


Payne nos regala una película más propia de los años 70 que del cine actual (centrada en los personajes, tono intimista y reflexivo y, para nada, obsesionada con la acumulación de peripecias) que pivota sobre unas grandes interpretaciones. Y no sólo de los nominados Dern y la desconocida Squibb, sino también la de Forte, Keach y todo el reparto…No se debe olvidar a los actores que interpretan a esos primos del pueblo que todos tenemos.



Finalmente, el brillante guión, también nominado al Oscar, reflexiona con lucidez sobre la búsqueda baldía, ingenua e incansable del éxito económico ilusorio que acaba culminando con el conformismo de un ridículo premio de consolación. Por otra parte, la falsa idea de que un conocido puede alcanzar El dorado despierta la curiosidad y la admiración pero también la envidia y la mezquindad.



En definitiva, mi película preferida de los Oscars de este año. "Her”  queda cerca y todavía no he podido ver Philomena ni Dallas Buyers Club, pero no creo que me la desbanquen.