viernes, 28 de febrero de 2014

NEBRASKA (2013)

LA AMERICA QUE YA NO SE VE EN LAS PELÍCULAS

Alexander se consolida como uno de los directores más interesantes del cine americano actual con esta Nebraska, su obra más exigente hasta el momento. En ella, nos encontramos con una estética cercana a la “Ultima película”  (1971), esa maravillosa película de Peter Bogdanovich ambientada en el desolador oeste de Texas. Si quitamos los coches japoneses y los móviles, nada parece haber cambiado.


CALIFICACIÓN: 4/5

Estados Unidos, 2013.-  115 minutos.- Director: Alexander Payne.- Intérpretes: Bruce Dern, Will Forte, Stacy Keach, Bob Odenkirk, June Squibb.- TRAGICOMEDIA.- Alexander se consolida como uno de los directores más interesantes del cine americano actual con esta Nebraska, su obra más exigente hasta el momento. En ella, nos encontramos con una estética cercana a la “Ultima película”  (1971), esa maravillosa película de Peter Bogdanovich ambientada en el desolador oeste de Texas. Si quitamos los coches japoneses y los móviles, nada parece haber cambiado. Las mismas vidas baldías, desperdiciadas que dejan pasar las horas, los días y los años, sin otra expectativa e ilusión que ver pasar el tiempo… y los coches por la carretera. La maravillosa fotografía en blanco y negro (nominada al Oscar) y la perfecta utilización de la profundidad de campo acaban por conectar ambas cintas en la mente del cinéfilo.


Payne nos regala una película más propia de los años 70 que del cine actual (centrada en los personajes, tono intimista y reflexivo y, para nada, obsesionada con la acumulación de peripecias) que pivota sobre unas grandes interpretaciones. Y no sólo de los nominados Dern y la desconocida Squibb, sino también la de Forte, Keach y todo el reparto…No se debe olvidar a los actores que interpretan a esos primos del pueblo que todos tenemos.



Finalmente, el brillante guión, también nominado al Oscar, reflexiona con lucidez sobre la búsqueda baldía, ingenua e incansable del éxito económico ilusorio que acaba culminando con el conformismo de un ridículo premio de consolación. Por otra parte, la falsa idea de que un conocido puede alcanzar El dorado despierta la curiosidad y la admiración pero también la envidia y la mezquindad.



En definitiva, mi película preferida de los Oscars de este año. "Her”  queda cerca y todavía no he podido ver Philomena ni Dallas Buyers Club, pero no creo que me la desbanquen.

No hay comentarios: