viernes, 15 de febrero de 2013

LINCOLN (2012)

SE REENCARNA EN DANIEL DAY-LEWIS

CALIFICACION: 3/5


 

Estados Unidos, 2012.- 149 minutos.- Director: Steven Spielberg.- Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Sally Field, Tommy Lee Jones, David Strathairn, Joseph Gordon-Levitt, James Spader, Lee Pace, Gulliver McGrath, Hal Holbrook, Michael Stuhlbarg, Jared Harris, David Costabile, Jackie Earle Haley, Joseph Cross, John Hawkes, Tim Blake Nelson.- DRAMA.- Con el paso de los años, lo que más se recordará de este film será la prodigiosa interpretación de Daniel Day-Lewis, un actor que dosifica enormemente sus apariciones (en la última década ha protagonizado 5 películas incluyendo ésta) pero que siempre las borda. Eso sí, viene acompañado de un gran reparto que raya todo él a gran altura.

 En 1865, mientras la Guerra Civil Americana se acerca a su fin, el presidente Abraham Lincoln propone la instauración de una enmienda que prohíba la esclavitud en los Estados Unidos. Sin embargo esto presenta un gran dilema: si la paz llega antes de que se acepte la enmienda, el Sur tendrá poder para rechazarla y mantener la esclavitud; si la paz llega después, cientos de personas seguirán muriendo en el frente. En una carrera contrarreloj para conseguir los votos necesarios, Lincoln se enfrenta a la mayor crisis de conciencia de su vida.

Es interesante como Spielberg no ha planteado el film como una hagiografía (vida de santos) ni ha caído en la tentación de contar toda su vida, con los problemas de ambientación y maquillaje (¡Ay, J.Edgar! aún tengo pesadillas con esas máscaras de látex parlantes) que ello conlleva. Spielberg se muestra más maduro que en otras obras serias de su carrera (“Amistad”) ya que elige un libro serio y riguroso que ilustra sobre los claroscuros de la abolición de la esclavitud.

La defensa del pragmatismo que se hace en el film (“de nada sirve saber donde está el norte, sino somos capaces de esquivar los peligros que nos acechan antes de alcanzarlo”) entra de lleno en la ambigüedad. ¿Sabiduría, posibilismo, conformismo, servilismo? ¿Qué opción defiende Spielberg? No queda claro. Si bien conecta en rigurosidad con la muy superior Munich, no le llega a esta ni a la altura de los zapatos en cuestión de espectáculo lúdico.

El film es farragoso por momentos y la primera media hora es dura para todo aquel no familiarizado en la política americana, sus procedimientos y su historia. Muchos se sorprenderán al descubrir que en aquel tiempo el partido demócrata estaba a favor de la esclavitud, ahora que su líder es un afroamericano).

Poco a poco el film se va centrando en los personajes y en el conflicto y nos va ganando poco a poco sin llegar a entusiasmar salvo en momentos concretos gracias al trabajo de Day-Lewis, Field, Lee Jones o Spader y al buen hacer de Spielberg que aquí opta por una dirección invisible. Recomendable pero sin pasarse.

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