jueves, 27 de diciembre de 2012

RESUMEN DEL AÑO CINEMATOGRAFICO 2012 (I): LAS OBRAS MAS DESTACABLES

En un año cinematográfico no demasiado brillante y sin verdaderas obras maestras, la selección se hace difícil y he optado por bajar la exigencia e incluir casi todas aquellas películas que han destacado por encima de una media más baja, por ejemplo, la del pasado 2011.

24 títulos son los seleccionados: 12 estadounidenses, 4 francesas 3 españolas, 3 británicas, una italiana y una canadiense.




ARGO 
Estados Unidos.- Director: Ben Affleck.- Intérpretes: Ben Affleck, John Goodman, Alan Arkin.- THRILLER DE INTRIGA.- Ben Affleck ya no es una promesa como director. Es una realidad que confiamos, por el bien del cine, que no se diluya en la bruma de la pretenciosidad y el ombliguismo en la que caen otros muchos cuando se les alaba demasiado. Tras la interesante Adios, pequeña, adiós y la vibrante The town, Affleck filma su película más ambiciosa y a la par redonda. Affleck no intenta inventar nada nuevo, simplemente se marca como objetivo contar de la mejor manera posible historias atractivas y potentes. Y así, por contraste con lo habitual en el Hollywood actual, marca su propio estilo. Una vez que ya ha fijado los objetivos que en otro tiempo eran simples mínimos de calidad exigibles, Affleck se permite ir más allá mezclando géneros, texturas y experimentando con el tiempo y la narración cinematográfica. El film une, sabiamente, el thriller político y policíaco de los 70 (con Lumet, Pollack y Pakula como principales referentes) las películas de evasión del telón de acero (Cortina rasgada) y el cambio en la cinefilia y en los gustos del público de finales de los 70. Pero Argo es, ante todo, un canto de amor al cine comercial de calidad, al oficio de hacer películas y al disfrute en una sala oscura de los efectismos, las trampas, los engaños y los trucos de la proyección a 24 (no a 48) fotogramas por segundo.

BLANCANIEVES
 España.- Director: Pablo Berger.- Intérpretes: Maribel Verdú, Ángela Molina, Macarena García, Daniel Giménez Cacho, Pere Ponce, Josep María Pou, Sofía Oria.- DRAMA.- Una arriesgadísima apuesta la de Pablo Berger que, afortunadamente, llega a puerto y convierte al director de Torremolinos 73 en una figura a seguir y una esperanza para nuestra maltrecha industria cinematográfica. Me imagino que Berger observaría con preocupación como desde que concibió esta historia hace años, se iban estrenando, sucesivamente, un film mudo como The artist, convertido en fenómeno mundial y dos dispares adaptaciones hollywoodienses del inmortal cuento de los hermanos Grimm que obtenían cierta repercusión y éxito en taquilla. El público desinformado podría recibir esta nueva propuesta como un oportunista intento de aprovecharse de la corriente exitosa del film francés y mostrarse fatigado ante la enésima revisitación del mito. Pero Berger tenía ases ganadores en su manga, al menos a nivel artístico, aunque la carrera comercial del film no está siendo nada desdeñable si tenemos en cuenta que presenta tres venenos, salvo excepciones, para la taquilla: cine español, blanco y negro y cine mudo. Esas garantías de éxito artístico son una idea original sublime plasmada en un notable guión pero, especialmente, una dirección, montaje, planificación, ambientación, post-producción, dirección de actores e interpretación no sólo muy por encima de la media del cine español sino que pueden competir perfectamente a nivel internacional, como han destacado críticos tan prestigiosos como Roger Ebert del Chicago Sun-Times. Por otro lado, nada más lejos de la intención de Berger que seguir el modelo brillante pero mimético de The Artist o la costumización de Blancanieves en propuestas que derivan hacia la modernez y la narración globalizada más o menos brillante. Berger propone una obra intesamente personal y netamente española sin renunciar a la universalidad. Vincular el toreo, el flamenco y el circo (tres disciplinas que los que me conocen bien saben que no son santo de mi devoción) al cuento clásico y conseguir un film tan brillante como emotivo no parecía posible. Pero bebiendo no sólo del cine mudo americano sino del expresionismo alemán y de los grandes maestros europeos (Dreyer y Renoir por citar un par de nombres) el resultado es loable y sorprendente.


DRIVE. 
Estrenada a finales del 2011, estuvo en exhibición principalmente en el año 2012 
Estados Unidos.- Director: Nicolas Winding Refn.- Intérpretes: Ryan Gosling, Carey Mulligan, Ron Perlman, Christina Hendricks, Bryan Cranston, Oscar Isaac, Albert Brooks.- THRILLER PSICOLOGICO-ROMANTICO.- Una verdadera sorpresa y una de las cintas más interesantes de todas las estrenadas en España durante el año 2011. El noruego Winding Refn debuta a lo grande en Hollywood y se convierte en una promesa hecha realidad y a seguir con atención. El proverbial uso de la elipsis, la controlada deriva tonal entre romanticismo y violencia casi gore, un esteticismo que casa perfectamente con lo que se está contando y unas bienvenidas dosis de efectismo y pretenciosidad en un contexto donde se prefiere el aburrimiento a lo molón, son algunos de las virtudes del film. El film se erige en un hibrido perfecto entre lo mejor del cine de Sofia Coppola y David Lynch y el espíritu desencantado y fatalista del cine angelino -ambientado en Los Angeles- de los 80. A saber American Gigoló, Mike´s murder, Vivir y morir en Los Angeles o A la mañana siguiente, por citar algunas. La consecución de algunas escenas mágicas como la del cauce del río, la del ascensor, la del club de alterne o aquella en la que el protagonista aparece casi como un espectro con la máscara que utiliza en sus escenas de alto riesgo como especialista son momentos que quedan en la retina por largo tiempo, Finalmente lo que completa el festín cinéfilo son los comentarios críticos con nuestro entorno económico-social que casi siempre son visuales y no discursivos. Quizá el paso del tiempo no la trate bien, como otras muchas cintas que impactaron en su momento por su capacidad para captar el espíritu de un tiempo. Pero nunca me he sentido capacitado para saber si una película se convertirá en un clásico sino lo que supone en el que contexto en el que se estrena.

EL PROFESOR 
Estados Unidos.- Director: Tony Kaye.- Intérpretes: Adrien Brody, Christina Hendricks, Sami Gayle, Marcia Gay Harden, James Caan, Lucy Liu, Bryan Cranston, Blythe Danner, William Petersen, Tim Blake Nelson.- DRAMA.- Más de una década después de su exitosa American History X volvemos a saber de Kaye con un film en el que vuelve a mostrar, de manera más evidente si cabe, su preocupación sobre la importancia de la educación y la responsabilidad de toda la sociedad de no dejar caer en el abismo de la autodestrucción y la desesperanza a la energía que puede iluminar el futuro: los jóvenes. Y lo hace con una crudeza y compromiso absolutamente insólito en el contexto general de la industria americana. Con un estilo nervioso y entrecortado que trasmite tanta inmediatez como desolación, Kaye, perfectamente escoltado por un excelente reparto en el que brilla con luz propia Brody, nos presenta un cuadro social deprimente pero que a la vez nos ayuda a entender mejor y a iluminar el oculto brillo de esas masas de jóvenes que llenan los parques de cualquier lugar, sentados en los bancos dejando pasar las horas sin ninguna esperanza de futuro. Sin aspavientos hollywoodienses ni falacias sentimentales, el film cala hondo en el espectador, especialmente en las relaciones seudo paterno-filiales que el protagonista tiene con una estudiante acosada y una prostituta adolescente. Sin embargo, el guión cae en uno de los tópicos más sobados del drama adolescente cuya evidente pervivencia en el mundo real no lo hace menos tópico cuando se plasma en pantalla.

GRUPO 7 
España.- Director: Alberto Rodríguez.- Intérpretes: Mario Casas, Antonio de la Torre, Joaquín Núñez, José Manuel Poga, Inma Cuesta.- POLICIACO.- Vibrante, dinámica, rigurosa, autentica, sólida y lúcida son algunos de los calificativos que se pueden aplicar a esta cinta española que se erige en la prueba de que en España se puede hacer buen cine de género a poco que el objetivo de los responsables del film sea la honestidad en la busqueda de la calidad y no aparentar, codearse con el famoseo u obtener una subvención. Rodríguez ya demostró su valía, el conocimiento del terreno que pisaba y su honestidad en las anteriores Siete vírgenes y After. Aquí vuelve a los terrenos andaluces que tanto conoce, recreando de manera magnífica la idiosincrasia, personajes y lugares del Sur de España. La película mantiene el interés del espectador durante toda la proyección, lo hace imaginar o recordar –según su edad- lo peligrosas que eran las calles desde mediados de los 80 hasta principios de los 90, lo sumerge en el submundo del lumpen y le narra de manera diafana una trama compleja. La floja interpretación de Casas (mejor que otras veces , gracias al siempre excelente trabajo de dirección de actores de Rodríguez) y algunas deficiencias de fotografía y post-producción se olvidan por la fuerza del conjunto.

INTOCABLE
Francia.- Director: Olivier Nakache y Eric Toledano.- Intérpretes: François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot. COMEDIA DRAMATICA.- Confieso este film me daba mucha pereza. Entre el tema que olía a dramón o fabula buenrollista y lo pesado que está el cine comercial francés desde Amelie (al menos el que llega a España) no me apetecía nada. Pero algunas buenas críticas, el consejo de dos amigos de gustos fiables y la sensación de que se potenciaba la comedia sobre el drama, vencieron mi resistencia. Fui a verla y salí encantado. La cinta no es una obra maestra ni mucho menos pero si una obra muy resultona. A pesar de un flashforward inicial –están, molestamente, muy de moda-bastante descorazonador, irritante y absolutamente gratuito la cinta pronto eleva el vuelo hasta erigirse en un trabajo brutalmente vitalista y dinámico a pesar de la situación del protagonista. Con métodos primarios pero efectivos y casi nunca vulgares y soeces, la película nos gana con el humor y un personaje, el interpretado por el premiado Omar Sy, memorable. Sólo nos queda una pregunta ¿cuándo será capaz el cine español de hacer una película autóctona y a la vez plenamente exportable como lo es ésta?

 LA INVENCION DE HUGO 
Estados Unidos.- Director: Martin Scorsese.- Intérpretes: Asa Butterfield, Chloe Moretz, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Jude Law, Emily Mortimer, Michael Stuhlbarg, Ray Winstone, Christopher Lee. DRAMA DE AVENTURAS FANTASTICAS.- 35 años después de la demoledora Taxi Driver, Scorsese rueda un film infantil. Podría parecer que el italo-americano se ha vendido definitivamente a la industria que ama y odia a partes iguales. Pero los que seguimos su obra y vida sabemos que hay muchas personas en Scorsese. Está el neoyorkino fascinado con la ciudad, sus ambientes y sus gentes. Está el italo-americano que ama Little Italy y que ha querido plasmar lo que significa pertenecer a esta minoría en un país plagado de las mismas. Está el católico que quiso ser sacerdote. Y está el cinéfilo que consume cine como una droga, que nos ha legado documentales sobre la historia del cine americano y del cine italiano imprescindibles, que devora toda la bibliografía cinematográfica que cae en sus manos y que dedica parte de su tiempo y su fortuna a encontrar y recuperar celuloide perdido. Sin olvidar que realiza una revisión crítica de la historia del cine, poniendo en su justo lugar a joyas olvidadas porque en su momento eran demasiado modernas, incorrectas, provocativas o, simplemente, no recibieron el apoyo de la industria y de su marketing. El germen de Hugo está en esta última faceta cinéfila. Hugo es un canto de amor al cine que nos regala el director de Toro Salvaje. Y no sólo a lo que representa el cine, sino a sus pioneros, a su magia, a su mitología y, porqué no, al cine en sala, en pantalla grande. También es una reflexión sobre cómo el exceso de realidad, ya sea audiovisual o directa, afecta negativamente a la libertad creativa del cineasta, obligado a que su cine parezca “real”, cuando está es sólo una de las infinitas opciones a las que debería poder tener derecho el artista. Finalmente, estamos ante una madura reflexión sobre el paso del tiempo, el cambio en los gustos, la amargura del olvido y la ingenua inconsciencia de las nuevas generaciones cuyo síntoma más evidente es creerse poseedoras de todas las certezas. Sin ser una obra maestra, si estamos ante un film importante que forma un díptico cinéfilo, de ida y vuelta, (Estados Unidos-Francia, los dos países a los que debemos esa maravilla que es el cine) con The Artist. Es curioso que, ambas con 5 Oscars, hayan sido las ganadoras de la ceremonia en un año que abre la segunda década del siglo XXI, un siglo con un futuro sombrío para el cine tal y como lo hemos conocido hasta hoy en día.



LOOPER
Estados Unidos.- Director: Rian Johnson.- Intérpretes: Joseph Gordon-Levitt, Bruce Willis, Emily Blunt, Pierre Gagnon, Paul Dano, Piper Perabo, Jeff Daniels.- DRAMA DE CIENCIA-FICCION.- Original, insólita y desconcertante. Sin abandonar en ningún momento la sugestiva trama propuesta por sinopsis y trailers, el film ofrece mucho más, aportando otras líneas narrativas todavía más interesantes con connotaciones éticas y morales casi proféticas y que reflexionan sobre la tan habitual, en este subgénero de viajes en el tiempo, posibilidad y conveniencia de cambiar el curso de la historia. Estamos ante uno de esos casos en los que, aunque no se nos ofrezca exactamente lo que esperamos, lo que recibimos supera las expectativas. El potente arranque nos sitúa rápidamente, aunque no nos sumerge del todo, en este futuro antiutópico y no tan diferente a nuestro presente y a lo que parece presagiar el futuro: Como ejemplo esa fumigación ultramoderna porque es rentable mientras que se sigue cortando la leña con hacha porque a nadie le interesa investigar en ese campo. Las escenas de acción no son abusivas y ayudan a que la trama avance. En menos de media hora ya nos han contado todo lo que sabíamos previamente. ¿Y ahora qué? o el desastre o la decepción o el acierto. Afortunadamente esto último se impone y la película entra en un espacio personal (la relación personal entre Gordon-Levitt y Blunt) totalmente alejado de los códigos narrativos actuales que puede recordarnos un poco al mejor Shyamalan pero sin su mesianismo. La acción queda para el personaje de Willis y no desentona. Otros aciertos provienen de la autoconsciencia de los diálogos de la que no se abusa ya que aparece en dos momentos tan puntuales como fundamentales. Por un lado, la sátira sobre la continua reflexión sobre la cultura popular en la que se ha convertido el cine yanqui más “in”. Por otro lado, el desprecio absoluto a basar la película en las paradojas temporales sobre los viajes en el tiempo (¿Primer?) cualquier otra paja mental tan supuestamente brillante como fría cuyo objetivo es demostrar a todo el mundo lo listo que es el autor (¿Origen?). Aquí la materia no es el intelecto, sino la emoción, la empatía y las contradicciones del ser humano. Por supuesto, algunas cosas quedan en el limbo de la ambigüedad como esa especial conexión entre los dos yo del personaje que explica la obsesión un poco excesiva por conseguir que, gracias al maquillaje y a la interpretación de Gordon-Levitt, éste sea un sosias joven de Willis. En definitiva, una gratificante esperanza la del autor de la peculiar Brick y la inédita Los hermanos Bloom que esperemos no sea engullido por la maquinaria hollywoodiense que usa la más mínima sospecha de la estupidez del público mayoritario para intentar alimentarla con su arsenal de remakes, reboots, adaptaciones varias y desprecio de la originalidad.

LOS DESCENDIENTES 
Estados Unidos, 2011.- Director: Alexander Payne.- Intérpretes: George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause, Patricia Hastie, Matthew Lillard, Judy Greer, Beau Bridges, Robert Forster.- DRAMA.- Aunque subjetivamente me gusta más la anterior película de Payne, Entre copas, objetivamente estamos ante un film a la misma altura y que puede gustar a un público más amplio ya que si aquella era una película fundamentalmente sobre el universo masculino, ésta es más universal y ahonda en las miserias y grandezas del ser humano. Como en todas sus películas Payne nos presenta a un personaje principal en un momento crucial: aquel en el que tiene que tomar decisiones largamente aplazadas, ya que las circunstancias no le dejan otra opción. Tiene que pagar deudas no monetarias, (acertadamente el protagonista tiene una situación económica más que holgada) sino emocionales. Payne borda la descripción del personaje, su entorno, sus interacciones personales y sus conflictos. Lamentablemente, la primera media hora del film (quizá la más interesante) ya nos la sabemos por culpa de uno de los más nefastos trailers de los últimos tiempos. Después los personajes se embarcan en un viaje sin un objetivo muy claro y narrado de una manera quizá demasiado sutil que da lugar a que muchos detalles ingeniosos del guión se nos puedan pasar de largo en un primer visionado. El mayor logro de Payne es encontrar un magnífico equilibrio entre el drama y la comedia, entre la tragedia y el absurdo con un tema que no se presta en absoluto a ello. Los personajes de el suegro del protagonista y del amigo de su hija son de los mejores secundarios de los últimos tiempos. Sin embargo, en ocasiones, el film no parece centrarse y casi se nos olvida que la madre-esposa de los protagonistas está en coma. Además, el final es flojo y carece de fuerza dramática, aunque sí que está repleto de humanidad.

LOS IDUS DE MARZO 
Estados Unidos.- Director: George Clooney.- Intérpretes: Ryan Gosling, George Clooney, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Philip Seymour Hoffman, Evan Rachel Wood.- DRAMA POLITICO.- Sin llegar a ser una obra maestra del (sub) género político, Clooney logra un film más que interesante, y valiente desde el punto de vista ideológico, ya que narrativa y estéticamente busca un clasicismo que borda a la perfección. Un joven idealista empieza a trabajar como director de comunicación para un prometedor candidato que se presenta a las elecciones primarias del Partido Demócrata. Durante la campaña tendrá la oportunidad de comprobar hasta qué extremos se puede llegar con tal de alcanzar el éxito político. Estamos ante la adaptación cinematográfica de la obra teatral "Farragut North" de Beau Willimon con guión del guionista y director de una de las películas más excéntricas y curiosas del galán de Hollywood, Los hombres que miraban fijamente a las cabras. El propio Clooney ha colaborado con el tal Grant Heslov en un libreto de estilo más convencional, ya que debían ser fieles al espíritu del original, escrito para los escenarios. El primer gran acierto del film es que, en absoluto, se nota ese origen y la película resulta muy dinámica gracias al perfecto uso de decorados y localizaciones. Otro elemento destacable son los magníficos diálogos, certeros, reveladores y marcados por la inteligencia, la emoción y la clarividencia. Nada que ver con los de otros brillantes guionistas actuales que, quizá, escriban con mayor calidad literaria pero sus diálogos, estando repletos de tecnicismos y tienen detrás un ingente trabajo de documentación, carece de la mínima reflexión personal y clarividencia sobre el funcionamiento de nuestra sociedad. Algo que sufro a diario en los trabajos escritos de mis estudiantes. Siguiendo con los elementos positivos, debemos citar el trabajo actoral. En líneas generales magnífico, destacando por encima de todos Phillip Seymour Hoffman que da una lección de interpretación en cada una de sus apariciones. Aunque el film interesa desde el principio con su diáfano, pero no por ello simplista, análisis de los entresijos de la política norteamericana, alcanza su cenit cuando se desencadena el drama que cambia el destino de los personajes. Aquí la cinta se desmarca de la habitual filosofía hollywoodiense (hay personas corruptas pero el sistema funciona) para constatar que lo que está podrido es el sistema y que es imposible triunfar en política siendo honesto. Independientemente de que las ideas defendidas por cierto candidato sean loables. No entra en esa discusión falaz. Finalmente destacar que no se alarga la historia más de lo necesario y que la magnífica estructura circular de la narración (claros ecos de Eva al desnudo) alcanza su cima con esa nueva becaria que parece un clon de las anteriores. Porque no debemos olvidar que la película versa, sobre todo, sobre cómo las nuevas generaciones nos-se creíamos-creen dueñas del presente y cómo las antiguas se aferran como sea a su poder.


MARTHA MARCIA MAY MARLENE 
 Estados Unidos.- Director: Sean Durkin.- Intérpretes: Elizabeth Olsen, Brady Corbet, Hugh Dancy, John Hawkes, Sarah Paulson.- DRAMA.- Sugerente propuesta del cine indie estadounidense que se alzó con el premio al mejor director en el Festival de Sundance, además de recibir otras nominaciones en este certamen y otros como Cannes, los Independent Spirit Awards y en diferentes certámenes organizados por asociaciones de críticos. Sin duda alguna, lo más destacable del film es la puesta en escena y la dirección de Durkin y las excelentes interpretaciones de todo el reparto, especialmente Olsen y Hawkes, cuyo rol resulta igual de amenazante que el que bordó en Winter´s bone. Como en ésta y en la reciente Take Shelter nos encontramos ante inquietantes pero nada tópicos ni previsibles viajes a la América profunda y rural. En este caso la travesía hacia la locura se centra en descubrir los horrores ignorados que vive la protagonista, cuyo desquiciado comportamiento va cobrando sentido conforme se nos desvelan datos de su vida anterior, sin los cuales optaríamos por catalogarla como demente. En esta peculiar y dosificada construcción dramática, apoyada en una planificación de escenas que crea una sensación de irrealidad, de desubicación espacial y de indefinición de lo real y lo ficticio, está el mayor acierto de este personal film. Una película que consigue que nos impliquemos con la protagonista, cuya peripecia personal vivimos en primera persona desde el principio hasta un final deliberadamente ambiguo y abrupto que nos deja sin saber más datos sobre la tercera etapa vital en la que entra la protagonista a lo largo del film. Quizá sea mejor así porque no parece nada halagueña.

SHAME
Gran Bretaña- Director: Steve McQueen.- Intérpretes: Michael Fassbender, Carey Mulligan.- DRAMA.- Una película turbadora, nihilista, existencialista… con un argumento que se puede resumir en cuatro líneas pero cuyas cargas de profundidad perviven en el espectador tiempo después de la proyección. Con el reclamo del sexo explícito y unos contundentes desnudos, las pocas salas que la proyectan se están llenando. Sin embargo, estamos ante una de las películas más antieróticas de toda la historia del cine sobre sexo. Como el Marlon Brando de El último tango en Paris o el Jack Nicholson de Conocimiento carnal, el Fassbender, magnífico trabajo, por cierto, de Shame entiende el sexo como pulsión incontrolable, como necesidad incapaz de ser satisfecha, como acto personal no compartido (bien por onanista, bien porque el otro es entendido como puro objeto), como antítesis a la expresión del amor humano, como búsqueda desesperada de una felicidad inalcanzable, como individualismo radical que no te hace crecer, sino que te destruye. Película atmósferica, opresiva, fría y terrible, encuentra su cálidez, que no su coartada sentimental ni válvula de escape, en el arriesgado personaje magníficamente interpretado por Carey Mulligan. Cinta capaz de captar el espíritu de una época en la que el simulacro, la realidad y la subjetividad parecen una misma cosa en las relaciones sociales de nuestro entorno globalizado del siglo XXI. El protagonista es un caso extremo de sociopatía perfectamente descrita en un montaje paralelo entre las llamadas desesperadas de Mulligan y el descenso al hedonismo extremo de Fassbender. Muchos no estamos tan, tan lejos del protagonista. Por último, comentar que la escena final que cierra la estructura circular del film, abre el debate sobre el conservadurismo del film.

THE ARTIST 
Estrenada a finales del 2011, estuvo en exhibición principalmente en el año 2012 
Francia.- Director: Michel Hazanavicius.- Intérpretes: Jean Dujardin, Bérénice Bejo, James Cromwell, John Goodman, Penelope Ann Miller, Missi Pyle, Malcolm McDowell.- TRAGICOMEDIA.- Un placer cinéfilo y bastante más que una mera copia, por perfecta que fuera, de las formas visuales y constantes narrativas del cine mudo; sin duda, el período más puro y auténtico de la historia del séptimo arte. Un tiempo en el que no era necesario el uso del sonido ni excesivos efectos visuales para emocionar al espectador, conectándolo con sus emociones más universales. Hazanavicius ha realizado un portentoso trabajo de documentación, empapándose de los principales títulos del cine silente, para regalarnos este sincero homenajes. Pero sus logros no se detienen ahí. Ha introducido en este corpus una serie de elementos más modernos que casan perfectamente con el entorno creado. 1) Una magnífica banda sonora (confluencia perfecta de lo viejo y lo nuevo) que realza y complementa cada una de las escenas. Un ejemplo magnífico es aquel en el que subraya un angustioso montaje paralelo, propio de las grandes obras del maestro del cine Griffith, con una mítica pieza musical que Hermann compuso para Hitchcock. 2) El uso de una serie de recursos narrativos más propios del período clásico que de los inicios del cine 3) La utilización del sonido con valor dramático (lo único que realmente aportó la novedad sonora al cine) en una magistral secuencia onírica. Por otro lado, se debe destacar a la pareja protagonista que está perfecta en sus roles. Trasmite emoción, sinceridad, patetismo e ingenuidad según la ocasión. Sin olvidar una de las mejores interpretaciones caninas de la historia. Adoro a ese perro y eso que no soy mucho yo de mascotas. Finalmente, destacar que la cinta, tras ganar varios Globos de Oro, tiene posibilidades de cara a los Oscars. Y es que no hay nada que guste más a Hollywood que (re) descubrir que en su culturalmente idolatrada e idealizada Europa, nos pirramos por la cultura popular yanqui.

THE DEEP BLUE SEA 
Gran Bretaña.- Director: Terence Davies.- Intérpretes: Rachel Weisz, Tom Hiddleston, Simon Russell Beale, Ann Mitchell, Harry Hadden-Paton.- DRAMA.- Por fin, otra cosa. En una época en que la narración cinematográfica dominante se caracteriza (al igual que la vida) por el aparentemente brillante pero vacío, hueco y frío juego mental, el alboroto, la prisa, la confusión, la verborrea, el griterío, el estruendo, lo evidente, la fisicidad y el pragmatismo, Terence Davies apuesta aquí por todo lo contrario. La emoción contenida, la profunda reflexión sobre la naturaleza humana, la calma, el silencio, los diálogos justos y necesarios, los estallidos de ira imprescindibles, la importancia del ambiente, el peso del pasado y los sonidos profundos y el canto comunal como expresión de profundos sentimientos. Londres, años 50. En una sociedad puritana e intolerante, Hester Collyer, la mujer de un juez del Tribunal Supremo, y un apuesto expiloto de la RAF viven un amor imposible. Ayudado de manera decisiva por un elenco en estado de gracia con una Rachel Weisz en la cúspide de su talento interpretativo, la cinta nos narra una sinopsis brevísima pero el drama humano universal: amar y ser correspondido…o no. Gracias, además, a una perfecta planificación y una dirección virtuosa consigue que, lo que en otras manos sería un ladrillo importante, se convierta en un disfrute sin un momento de aburrimiento ni desinterés.

UN LUGAR DONDE QUEDARSE (This Must Be the Place) 
Italia.- Director: Paolo Sorrentino.- Intérpretes: Sean Penn, Eve Hewson, Frances McDormand, Judd Hirsch, Harry Dean Stanton, David Byrne.- TRAGICOMEDIA.- Hay que tenerlos muy grandes para plantearse llevar a la pantalla el guión de esta película. Sorrentino se atreve y sale ileso del intento de suicidio creativo. Diría que airoso y, por momentos, triunfante. En un contexto mimético con ínfulas de originalidad el director de Il divo y Las consecuencias del amor rueda un film al que el adjetivo de excéntrico le queda pequeño. El de marciano también. Film inclasificable, que odiaras o amaras, con aires de Paris-Texas de Wenders , nos lleva a una peripecia vital que mezcla temas cuya mera unión ya puede ofender a más de uno. Con una belleza visual indiscutible y epatante, Sorrentino nos conduce desde el viejo Dublín amenazado por el progreso urbanístico hasta un mágico concierto de Talking Heads en Nueva York, pasando por las carreteras desiertas de la América profunda Cuanto menos se sepa de este film mejor, por ello, les recomiendo no leer la sinopsis que sigue a continuación. Simplemente destacar todas las interpretaciones y una banda sonora que comparte tema musical clásico con nuestra Soldados de Salamina.

Mención especial merece MOONRISE KINGDOM  de Wes Anderson, posiblemente la película más bella, personal y libre del cine comercial americano.


También  recomendables son:

-La notable pero exigente adaptación de la novela de espionaje de John Le Carré, El topo (Gran Bretaña) dirigida por el Tomas Alfredson de “Déjame entrar”

-La algo sobrevalorada, pero aún así brillante, ganadora de la Concha de Oro en San Sebastián En la casa (Francia) dirigida por el francés François Ozon.

-La admirable adaptación que ha realizado Ang Lee de la grandiosa pero difícilmente adaptable novela La vida de Pi (Estados Unidos)


-La consolidación de la actriz Julie Delpy como una directora a seguir en Le skylab (Francia)

-La sensible pero nada sensiblera reflexión sobre la educación y el duelo en Profesor Lazhar (Canadá) de Philippe Falardeau

-La inquietante Take Shelter (Estados Unidos) de Jeff Nichols donde los verdaderos horrores no están en las amenazas externas sino en la locura cotidiana, en el fanatismo religioso y la opresión de las comunidades cerradas sobre sí mismas.

-La sólida escritura de guión y las magníficas interpretaciones del nuevo trabajo de Cesc Gay (En la ciudad, Krampack) Una pistola en cada mano (España).

-La arriesgadísima nueva cinta de Jason Reitman (Juno, Up in the air) Young Adult (Estados Unidos) que fue un fracaso en taquilla al ahondar en la idea de dar el protagonismo a un ser humano horroroso con el que es imposible empalizar y que no aprende nada por el camino. Lúcida radiografía de nuestros días.

1 comentario:

Medusa dijo...

Estimado Luis, como es habitual al ir cerrando el año, recapitulamos sobre los sucesos que han enriquecido o no han movido en nada la aguja de nuestras vidas; tambièn con el cine, que es de esos màgicos eventos capaces de transformar la realidad -aunque sea por un rato, o- a veces con efectos duraderos. Gracias a tu reseña me encontrè gratamente ante la que creo que ha sido la mejor pelìcula que he visto este año: "THIS MUST BE THE PLACE". Ojalà que el 2013 traiga muchas gratificantes novedades (en el cine y en la vida) como èsta. Felicidades (si hay algo que festejar) y nos encontramos como siempre, en el èter.
Saludos!