jueves, 27 de diciembre de 2012

RESUMEN CINEMATOGRAFICO 2012 (IV): LAS DECEPCIONES



 No hay nada más decepcionante para un cinéfilo que esperar la nueva obra de un autor de prestigio y encontrarse con un fiasco. Woody Allen, Rodrigo García, Clint Eastwood, Ridley Scott, Ayer, Daldry, Crowe, Rodrigo Cortes o Torregrosa se estrellaron artísticamente en 2012. Otros proyectos atractivos encabezados por nombres de menor enjundia también fueron fiascos. Lo imposible arrasó en taquilla, pero no vale mucho como obra cinematográfica. 

  
A ROMA CON AMOR
Estados Unidos-Italia-España, Director: Woody Allen.- Intérpretes: Woody Allen, Alec Baldwin, Roberto Benigni, Penélope Cruz, Judy Davis, Jesse Eisenberg, Greta Gerwig, Ellen Page, Alison Pill, Ornella Muti, Riccardo Scamarcio, Alessandra Mastronardi.- COMEDIA DE EPISODIOS.- Casi nunca aburre, despierta algunas risas, incluye una perspicaz y cáustica reflexión sobre el absurdo de la fama en el mundo actual y presenta una idea tan desternillante como genial sobre el mito, ya universal, de cantar en la ducha. No es demasiado, pero tampoco despreciable. Woody Allen filmando con el piloto automático puesto y sin poner el alma en lo que hace consigue mejores resultados que muchos de los directores y, sobre todo, guionistas, actuales. A sus seguidores nos gustaría que se esmerara más pero ¡Qué se le va a hacer! Ha decidido la cantidad a la calidad y es respetable. Siempre queda la opción de ignorar sus nuevas y poco ambiciosas propuestas, a la espera de que se descuelgue con un nuevo Matchpoint. Como toda película de episodios unos funcionan mejor que otros. El más redondo es el protagonizado por Woody Allen, seguido muy de cerca por el vodevilesco de la pareja que se pierde en la capital italiana, aderezado a la perfección por una desprejuiciada Penélope Cruz. El capitaneado por Benigni es el que cuenta con un mejor punto de partida pero peor desarrollo. Finalmente el de los Baldwin, Eisenberg y Page es el menos pulido y creíble.

ALBERT NOBBS 
Gran Bretaña.- Director: Rodrigo García.- Intérpretes: Glenn Close, Mia Wasikowska, Aaron Johnson, Jonathan Rhys Meyers, Brendan Gleeson, Maria Doyle Kennedy, Janet McTeer.- DRAMA.- Cuando uno va al cine, hay cosas mucho peores que elegir una mala película. Cuando acudes por curiosidad morbosa a ver un más que previsible bodrio, ya vas prevenido e incluso puedes reirte de sus multiples defectos o, incluso, sorprenderte pasando un buen rato o, incluso, descubriendo que no es tan mala como la pintan. Si se confirma que es un desastre, no pasa nada; ya estaba en la lista de pelis de las que no esperabas nada. Mucho más frustrante es acudir a la sala de cine con buenas referencias y encontrarse con un fenomenal bodrio. La tenías en la lista de esperanzas de que el nuevo año de cine sería mejor y empieza a confirmarte que seguramente será peor. Todos esperábamos más de un director interesante aunque con tendencia a endilgarnos ladrillos importantes con la coartada de sensible y feminista (la recomendable serie En tratamiento, la sobrevalorada Cosas que diría con sólo mirarla, las notables Madres e hijas y Nueve vidas y la desastrosa Passengers), una actriz protagonista en el papel de su vida que le vale otra nominación al Oscar (Glenn Close) y una trama interesante aunque muy vista: la de una mujer que se debe vestir de hombre para subsistir en un universo machista (Yentl, ¿Victor o Victoria?) ¿Y qué nos ofrece Albert Nobbs? Aburrimiento, cartón-piedra, hechuras de telefilm de lujo y una continua y desesperada llamada a la suspensión de incredulidad: cómo nunca vemos a Albert Nobbs en pantalla sino a Glenn Close disfrazada de hombre (como mucho al único que hombre al que me recordó el-la protagonista mientras veía la película fue al ínfame ex jugador del Real Madrid, Prosinecki; con lo cual mis pesadillas fueron terribles) nos resulta ridículo que los protagonistas se traguen sin dudar ni rechistar que ese patético travestido sea un hombre. Lo único que salva al film del absoluto desastre que bordea todo el tiempo es la entrega total de Close a un papel y una película en la que cree a pies juntillas, no sabemos porqué. ¿Tanto le afectó al entendimiento y la perspicacia su inolvidable papel de Alex en Atracción fatal?

BATTLESHIP
 Estados Unidos.- Director: Peter Berg.- Intérpretes: Taylor Kitsch, Liam Neeson, Alexander Skarsgård, Brooklyn Decker, Josh Pence, Rihanna.- ACCION Y CIENCIA-FICCION.- El argumento ya parece un chiste. La película lo es, pero más largo que un día sin pan, cómo decía mi abuela, con conocimiento de causa. El film no engaña a nadie, es mejor que el modelo al que imita (la saga Transformers) ya que, al menos, las escenas de acción están bien rodadas y la narración va de menos a más, ya que tras unos primeros 20 minutos de salirse (yo lo hice por primera vez) el film se hace soportable, sólo soportable. Pero el problema es mío. A diferencia de la mayoría de la humanidad me aburre la acción por la acción. No es que me aburra, es que me aburre soberanamente. No es que me aburra soberanamente, es que me resulta insoportable. Preferiría ver la pantalla en blanco y escuchar el silencio. Me resulta más placentero. Tengo que hacer grandes esfuerzos para poder concebir la idea de que alguien (y son muchos) paguen 8 euros por ver esto. O que prefieran dedicar 2 horas de su tiempo a este tipo de cine que no sé, a dormir, mirar el infinito o hacer garabatos en un papel. Más aún, mi limitado entendimiento no alcanza para entender que alguien pueda acudir a una sala de cine con ganas de ver esto y que, obviamente, salga satisfecho porque le han dado lo que demandaba. En ese sentido el film funciona y mejor que otros. Argumentalmente estoy totalmente de acuerdo con Javier Ocaña de EL PAIS, Un producto inequívoco del tiempo presente: indolente, superficial, estridente y profundamente imbécil.

DESAFIO TOTAL 
Estados Unidos.- Director: Len Wiseman.- Intérpretes: Colin Farrell, Kate Beckinsale, Jessica Biel, Bill Nighy.- ACCION FUTURISTA.- Prácticamente un desastre, si no fuera por la magnífica producción que consigue disfrazar un poco todas las carencias que presenta el film. De hecho me dormí (los que me conocen saben que no es algo habitual) y cuando desperté todo seguía igual de aburrido o más. Wiseman, que no hace honor a su apellido, ha centrado en su carrera en la saga Underworld, protagonizada por su bellísima esposa, Kate Bechkinsale. Esta a su vez se ha resguardado en esta saga contra las inclemencias de un miserable Hollywood muy hostil con las actrices que van cumpliendo años. Mejor para su abultada cuenta bancaria, peor para nosotros que vemos como su talento se desperdicia en blockbusters que nos privan de él. Si bien Wiseman se mostró competente en la cuarta entrega de Jungla de Cristal, aquí se suma a la triste fiesta de un guión caótico con una dirección que compite en confusión y una rutinaria manera de filmar las escenas de acción (todas iguales, ¡Qué diferencia, por ejemplo, con la cinta que recuperé al día siguiente, 13 asesinos de Takeski Mikee, todo un derroche de imaginación a la hora de filmar las peleas y batallas! Sin embargo, el mayor problema del film es la pésima definición de personajes, dando la sensación de que sus acciones o reacciones se producen porque lo dice el guión, no como consecuencia lógica de sus personalidades. Sólo queda, pues, recrearse en el aspecto visual y en la belleza de sus tres protagonistas. No es suficiente para dedicarle tiempo y dinero.

J. EDGAR 
 Estados Unidos.- Director: Clint Eastwood.- Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Naomi Watts, Josh Lucas, Judi Dench, Armie Hammer, Ed Westwick, Dermot Mulroney, Lea Thompson.- DRAMA.- Hacer una película aburrida sobre una de las personalidades más complejas y apasionantes del siglo XX parecía casi imposible. Clint Eastwood, en horas bajas, y sobre todo el nefasto guionista Dustin Lance Black (increíble pero no incomprensible –lobby gay, lobby gay- oscar al mejor guión por Harvey Milk) lo consiguen en bastantes pasajes de su nuevo film. No puede ser casualidad que coincidan en cartelera dos biografías (una hagiográfica como La dama de hierro y otra peligrosamente ambigua como ésta) de dos de las personalidades más nefastas, y mira que hay, del siglo XX. La ola conservadora ya es tsumani y arrasa con todo. Lo que pasa es que Eastwood es un viejo lobo de mar y sabe no parecer tan conservador como la Phyllida Lloyd de La dama de hierro. Además, Eastwood lleva 40 años dirigiendo y sabe lo que se trae entre manos. Sin embargo poco puede hacer con un guión sin chispa, sin verdaderos conflictos, rutinario, sin picos dramáticos y con verborrea, mucha verborrea. Desde el primer diálogo, nos damos cuenta de que el film va a ser discursivo y las ideas se van a trasmitir por vía de la palabra, no de la imagen. Es decir, de cine, poco o nada. Di Caprio y los demás hacen lo que pueden con este torpe guión que pasa por encima de todo sin detenerse en nada, que no encuentra el norte y que sólo en la parte central consigue atrapar al espectador. Por si fuera poco, los actores deben intentar trasmitir alguna emoción bajos capas y capas, kilos y kilos de latex que los convierten en inexpresivas figuras de cera de un museo de los horrores cuyo tema es el aplaudido triunfo de la obsesión por el control y la seguridad del estado sobre la libertad del indivuo. Es decir, del triunfo de lo peor de Estados Unidos sobre lo mejor.



LA FRIA LUZ DEL DIA 
 Estados Unidos.- Director: Mabrouk El Mechri.- Intérpretes: Henry Cavill, Sigourney Weaver, Bruce Willis, Joseph Mawle, Caroline Goodall, Verónica Echegui, Oscar Jaenada.- THRILLER DE ACCION Y ESPIONAJE.- Decía recientemente Verónica Echegui en un Chat con los lectores de un periódico que esta película tenía mejor pinta de lo que finalmente ha llegado a las pantallas porque los productores cambiaron totalmente las intenciones del director en la sala de montaje. Mucho tienen que haber traicionado las intenciones del autor de JCVD, aquella curiosa seudobiografía de Jean Claude Van Damme, porque lo que nos encontramos en pantalla no parece tener muchas posibilidades de haber sido alguna vez algo con posibilidades de estar medianamente bien. Es cierto que la película va mejorando desde un primer acto nefasto en el que lo único destacable es lo que bien que luce el litoral alicantino filmado con medios estadounidenses. De todas maneras, si bien no aburre totalmente, no llega a interesar realmente en ningún momento. Y las estrellas Weaver y Willis están totalmente desaprovechadas.

 LO IMPOSIBLE 
España.- Director: Juan Antonio Bayona.- Intérpretes: Naomi Watts, Ewan McGregor, Tom Holland, Geraldine Chaplin, Marta Etura, Oaklee Pendergast, Samuel Joslin.- DRAMA DE SUPERVIVENCIA.- Analicemos el fenómeno del año bajo diversos puntos de vista. 1) Como producto comercial. Insuperable. Si haces una peli para ganar mucho dinero, gánalo. Incontables son los proyectos que intentan forrarse y sólo generan pérdidas. Bajo ese punto de vista, chapeau. 2) A nivel técnico y de dirección. Notable. La película consigue unos estándares de excelencia técnica que no tienen nada que envidiar a los blockbusters hollywoodienses. Bayona dirige competentemente anteponiendo la narración visual a la molesta cháchara proveniente del guión. 3) A nivel dramático y artístico. Un desastre. Las historias basadas en hechos reales presentan limitaciones creativas por la obligación de ceñirse a los acontecimientos auténticos. Pero, por ejemplo, la reciente Argo demuestra que se puede hacer “puro cine” a partir de la realidad. Sólo hay cine en la primera media hora de Lo imposible. El resto es intentar provocar la lágrima fácil de las maneras más rastreras y tópicas posibles. Pura pornografía sentimental. Encima muy aburrida. 4) La película ha hecho bandera de la minuciosa y casi obsesiva recreación de la realidad. Primero: lo que resulta creíble en la vida real (más que nada porque lo estaríamos viendo con nuestros propios ojos, puede resultar increíble y manipulado en la pantalla. Ejemplo: ese brutalmente ñoño reencuentro de toda la familia. Por no hablar de que sí, mucha rigurosidad pero para interpretar a dos seres anónimos (ella española) se haya elegido a una pareja de rutilantes estrellas de Hollywood. Puede que no sea una manera de hacer dinero con la tragedia pero se parece mucho. 5) A nivel ético es discutible que el film se centre en la familia occidental cuyo drama, terrible sin duda, es sobrevivir y escapar del lugar hacia su confortable hogar e ignore casi por completo el drama de los nativos que perdieron a sus familias, sus casas y prácticamente su país y su forma de vida. Ya sabe que no es el tema de la película pero la elección del foco con el que iluminamos una historia ya dice mucho de nosotros. Si esto es lo mejor que podemos ofrecer al mundo como país a nivel cinematográfico, entiendo que el cine español siga estando tan lejos de otras cinematografías a nivel mundial.

PROMETHEUS 
Estados Unidos.- Director: Ridley Scott.- Intérpretes: Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Idris Elba, Guy Pearce.- CIENCIA-FICCION.- No soy un gran seguidor de la ciencia-ficción. De todas maneras, la prefiero cuando se desarrolla en un entorno realista, no en lejanos planetas. Por ello, no puedo juzgar fácilmente si se trata de una muestra del género por encima o por debajo de la media. Ese es mi inconveniente. ¿Mi ventaja? Que puedo valorarla como tal, sin los integrismos de los fanáticos del género o los cientifistas que no saben disfrutar de esta forma de entretenimiento llamada cine si encuentran cualquier error incompatible con la ciencia. Teniendo en cuenta esos antecedentes, debo decir que me lo pasé relativamente bien mientras la veía, la trama me mantuvo interesado en todo momento, especialmente debido a los fascinantes que resultan los misterios planteados y no sentí que había perdido el tiempo o me habían comido la cabeza innecesariamente. Además está irreprochablemente producida y fotografiada. No es poco sino suficiente para aprobarla. Ahora bien, la continúa obsesión por remitirse a Alien pero cómo si no se tratase de una precuela, las numerosas arbitrariedades de la trama, la confusión narrativa de algunos momentos, la inverosimilitud con la que está planteada y filmada la secuencia de la auto-intervención quirúrgica del personaje de Rapace, la falta de carisma e interés de la mayoría de los personajes y la bochornosa manera en que se deja abierta la puerta a una posible continuación la alejan totalmente de la excelencia para dejarla en la categoría de peliculita para ver mientras se disfruta del aire acondicionado huyendo del infierno térmico del exterior.

SIN TREGUA 
Estados Unidos.- Director: David Ayer.- Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Michael Peña, Anna Kendrick, Frank Grillo, America Ferrera, Natalie Martinez.- DRAMA.- Decepción. Tras la muy personal Harsh Times y la potente Dueños de la calle, el tercer film de Ayer supone un paso atrás. Es cierto que encontramos aciertos más que evidentes, tanto en dirección como en postproducción y trabajo actoral, que la sitúan un escalón por encima de la producción hollywoodiense más mimética. Pero todo ello no puede ocultar errores de base que la alejan de la excelencia. Con una estructura episódica que recuerda a la de The hurt locker (En tierra hostil) de Bigelow, el film nunca abandona la sensación de sucesión de anécdotas sin un vínculo fuerte, más allá de la amistad entre los dos protagonistas. Mejores resultados, con semejante estructura, se lograron en los años 70 con films como Los nuevos centuriones de Richard Flesicher o ya mucho más recientemente con Training Day. De todas maneras, la estructura narrativa no es la verdadera causante de lo molesta, por momentos, que llega a ser esta cinta. La decisión estética de rodar machaconamente con una cámara al hombro flotante produce que, en muchas ocasiones, no tengamos ni idea de lo que está ocurriendo y, por tanto, nos dé bastante igual. Esta decisión, además de poco justificada (un trabajo documental para las clases de cine a las que acude uno de los protagonistas de las que nunca se vuelve a saber nada) no mantiene su coherencia, ya que en numerosas escenas, la narración vuelve a ser la convencional. Si a eso añadimos un tsunami de tópicos sobre el oficio de policía y la idiosincrasia de los latinos de Estados Unidos, sólo podemos hablar de oportunidad perdida. Taylor y Zavala, dos agentes de policía que patrullan las calles de Los Ángeles, tendrán que afrontar un gran reto cuando se convierten en el objetivo de una peligrosa banda de narcotraficantes que han puesto precio a su cabeza.

TAN FUERTE, TAN CERCA 
Estados Unidos.- Director: Stephen Daldry.- Intérpretes: Thomas Horn, Tom Hanks, Sandra Bullock, Max Von Sydow, Viola Davis, Jeffrey Wright, John Goodman.- DRAMA.- Empieza la peli y el niño protagonista se suelta un monólogo sobre la muerte y que en el futuro no habrá donde enterrar a los muertos y que, por tanto, habrá que enterrarlos en rascacielos de 100 plantas hacia abajo. Con semejante principio ¿Qué se puede esperar? Pues una película obscena que usa el 11-S como espectáculo del llanto y que nunca acaba de funcionar cinematográficamente. Daldry es un director de buenos momentos, notables escenas pero ninguna de sus películas (Billy Elliot, Las horas y El lector) funcionan bien como conjunto, salvo, quizá, la primera. Hay que decir que, si la cinta ha sido fiel a la novela y eso parece, el material de partida ya era temible. A saber, en primer lugar, un niño repelente que no para de hablar, de aportar más y más datos bibliográficos (gran metáfora de la enorme capacidad de muchos estudiantes americanos ¿y españoles? para aprender cosas como cuál es la velocidad media a la que anda un niño pero que son incapaces de inferir razonamientos, entender y crear metáforas y desarrollar el espíritu crítico) pero con nula o escasa capacidad empática y que continuamente, y como si fuera cualquier cosa, trata de manera despectiva e insultante al casi anciano portero de su edificio y a un vecino de misterioso pasado. Misterioso pero poco, pues hasta yo que tengo nula capacidad para adelantar acontecimientos en una sala de cine, lo descubrí desde el minuto 1 de su aparición en pantalla. Un padre igual de repelente que se encoje de hombros de manera gilipollesca y que lanza al niño a unas aventuras tan grotescas como los walkie-talkie con los que se comunica con su abuela durante la noche en Central Park. Todo de lo más normal. Una madre casi ausente que permite que su hijo se lance sólo a las calles de Nueva York con las únicas armas de una pandereta y una máscara de gas (como más destacables) cuando todos sabemos que los niños americanos de la clase social del protagonista están más protegidos que Fort Knox. El problema, al respecto, no es que todo sea grotesco e increíble…sino que el film no consigue hacerlo verosímil ni ultra grotesco. Así, por lo menos, nos hubiéramos reído un poco. Pero, lo peor de todo no es eso. Ni siquiera lo es que estemos ante un film que produzca entre indiferencia y aburrimiento. Que lo hace. Lo peor es que la mitad de la peli es gente llorando y echa polvo. No necesitamos esa insistencia grosera. Todos sabemos y hemos interiorizado lo que supuso el 11-S para los neoyorkinos. Sin olvidar, en el debe, que lo irritante, cargante y verborreico que es el condenado niño. Ni tampoco debemos obviar que desperdiciar Nueva York como escenario y la trama de la búsqueda de la llave es imperdonable. En definitiva, un puto desastre que sólo se salva por unos holgados medios de producción, la fotografía de algunos rincones de la Gran Manzana y la presencia incontestable de Max von Sydow.

UN LUGAR PARA SOÑAR 
Estados Unidos.- Director: Cameron Crowe.- Intérpretes: Matt Damon, Scarlett Johansson, Colin Ford, Thomas Haden Church, Elle Fanning, Carla Gallo, Patrick Fugit,.- THRILLER PSICOLOGICO-ROMANTICO.- No soy amigo de destrozar las películas porque soy consciente del ingente trabajo que conlleva levantar hasta la peor de las obras cinematográficas. Pero hay cosas que claman al cielo. Y una de ellas es la carrera de Cameron Crowe, Aunque sus primeras obras fueron frescas y sinceras, el grueso de su carrera oscila entre la vacuidad, la estupidez y lo absolutamente prescindible (Vanilla Sky, Jerry McGuire y Elizabethtown). Aquí vuelva a dar muestra de su incompetencia, superficialidad y patética cosmovisión yanqui. Si en lugar de estar protagonizada por Damon y Johansson, contara como pareja protagonista con dos segundones, la cinta hubiera pasado directamente a DVD. Y es que es difícil encontrar un guión más inane, previsible, convencional, limitado, poco arriesgado y carente de verdaderos conflictos. Y la realización de Crowe está casi a la misma altura. Además como diría Coursoudon y Tavernier en su “50 años de cine norteamericano”, presenta uno de los peores defectos del peor Hollywood: todo viene dado desde el principio, las cosas pasan porque las dice el guión y no porque haya una lógica interna. La cinta está repleta de mediocres escenas de transición que sólo sirven para conectar entre sí las fallidas escenas, supuestamente esenciales, que pretenden emocionar sin conseguirlo. Por no hablar de los patéticos diálogos, los tópicos personajes o los xenofobos comentarios sobre Latinoamérica. Huir. No vale la pena ni por los guapos protas, que han estado mucho más atractivos en otros films.

 Shanghai, El amigo de mi hermana, Luces rojas, Fin, Venganza conexión Estambul son también bastante malas aunque ninguna supera a High School, sin duda, una de las peores películas de los últimos años. Y la peli más indignante y falaz del año, además de muy aburrida La dama de hierro.

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