martes, 13 de noviembre de 2012

EL LADRON DE PALABRAS (THE WORDS) -2012-

TENEMOS UN BUEN GUION Y AHORA… A RODAR ¡QUÉ PEREZA! 

CALIFICACION: 2/5





 Estados Unidos, 2012.- 120 minutos.- Director: Brian Klugman y Lee Sternthal.- Intérpretes: Bradley Cooper, Zoe Saldana, Jeremy Irons, Dennis Quaid, Olivia Wilde, J.K. Simmons.- DRAMA.- El debut en el largo de la pareja Klugman y Sternthal se salda con un notable como guionistas y un suspenso como directores. Da la impresión, quizá equivocada, de que tras escribir un guión cuya principal virtud es su condición de rara avis dramática y existencialista en un contexto comercial hollywoodiense idiotizado, sus autores se empeñaron en dirigirla ellos mismos para que su historia no fuera desvirtuada.


Viendo el resultado final, éste trasmite una sensación de rutina, de desganada, de caminos trillados que sólo se puede explicar de dos maneras: o son unos incompetentes o, después de escribir el libreto, se quedaron sin ganas, ilusión y energías para convertirlo en obra cinematográfica realmente interesante.

También es verdad que, no sé si por ceguera o por imposibilidad económica, el casting de este film es uno de los más desacertados que se recuerdan en los últimos tiempos. Ni Quaid ni Cooper resultan creíbles como escritores ni a priori ni a posteriori. Por no hablar de la falta de química absoluta entre Cooper y Saldana…bueno y lo de Quaid y Wilde (¿alguien se la cree como jovencita con inquietudes?) es de traca. Los únicos que brilla a buena altura son Irons y Simmons y la película sólo funciona realmente cuando ellos están en pantalla.

Debido a estos defectos de dirección (que incluyen, sobre todo, los de dirección de actores) los notables apuntes sobre el éxito, la mentira y la insatisfacción (el prota dice que no le gusta su vida, algo inconcebible entre los protagonistas del cine actual y su público natural, dopado con endorfinas e irisina gracias al sano ejercicio físico que ha sustituido, por fin, a tanto estimulo intelectual que sólo provoca sufrimiento) se diluyen como lágrimas en la lluvia.

Un escritor de éxito lee su nueva novela ante una multitud de entregados admiradores. En ella se narra la historia de un escritor fracasado que tiene la fortuna de encontrar un manuscrito. Lo publica como suyo y obtiene un éxito espectacular que lo convierte en uno de los mejores escritores de su tiempo. El autor del manuscrito resulta ser un anciano que lo escribió durante su juventud, cuando estuvo destinado en París tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), época en la que encontró al amor de su vida.

No hay comentarios: