jueves, 9 de junio de 2011

VANISHING POINT, UN REMAKE DE UNA PELICULA MITICA

X-MEN PRIMERA GENERACION (X-MEN: FIRST CLASS) -2011-




NO HAY MEJOR MUNDO FANTASTICO QUE EL DE LA ICONOGRAFIA CINEMATOGRAFICA.

CALIFICACION: 3/5


X-men: First class.- Estados Unidos, 2011.- 131 minutos.- Director: Matthew Vaughn.- Intérpretes: James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon, January Jones, Rose Byrne, Oliver Platt, Jennifer Lawrence, Rade Serbedzija, Michael Ironside- COMIC FANTASTICO.-

Una auténtica gozada y la prueba fehaciente de que el cine no necesita recurrir a mundos fantásticos paralelos para maravillar al espectador. De hecho, hacerlo supone, en ocasiones, un menosprecio al arte cinematográfico y su autonomía y una falta de confianza en sus propias posibilidades.

Simplemente navegando en su iconografía pretérita, en los géneros y subgéneros cinematográficos y en los universos estéticos de décadas pasadas tiene más que suficiente para convertirse en un espectáculo total y una indudable fuente de diversión que es a lo que, fundamentalmente debe aspirar el cine comercial.

Comienzo de la saga de los X-Men. "X-Men: Primera Generación" cuenta una historia secreta que afecta a conocidos acontecimientos mundiales. Antes de que los mutantes se mostraran al mundo, y antes de que cambiaran sus nombres por los de Profesor X y Magneto, Charles Xavier y Erik Lehnsherr eran dos jóvenes que descubrían sus poderes. No había animadversión alguna entre ellos, sino que al principio les unía una sincera amistad y decidieron trabajar juntos y crear un grupo de mutantes para evitar el Armagedón nuclear. Fue entonces cuando una enorme brecha se abrió entre ellos y supuso el comienzo de la eterna guerra entre la hermandad de Magneto y los X-Men del Profesor X.

Los dos primeros tercios del film son una celebración del componente lúdico-festivo y de evasión del cinematógrafo. Como bien señala Jordi Costa en su crítica la cinta es “Un espectáculo dominado por un sentido lúdico que pulveriza todo recuerdo de la pomposidad modelo Christopher Nolan”. Estamos en las antípodas de Origen, film no despreciable pero que se acaba convirtiéndose en anti-cine (al menos lo que yo entiendo que debe ser el cine –una ventana al mundo, a través de una trama y sus personajes, con el objetivo de emocionar y divertir, en el sentido más amplio posible de estas dos acepciones) por su obsesión en retorcer y alargar ad nauseum un farragoso, estéril y finalmente, incongruente, juego mental, que no intelectual.

Los territorios míticos creados o fagotizados por la industria de Hollywood, especialmente durante los años 50 y 60, son el marco espacio-temporal y visual en el que se desarrolla gran parte de la historia. Desde la aventura en clave bondiana con multitud de localizaciones en los rincones más bellos de mundo y malvados glamourosos, pasando por las tramas de espionaje de la fría Centroeuropa, la guerra fría y el pánico nuclear, los campos de concentración nazis, la persecución de ex nazis en el cono sur, el mundo del juego y la prostitución en Las Vegas, el ambiente estudiantil de Oxford o la cultura popular de los jóvenes, entre otras, todos tienen cabida en un vigoroso guión (que da, sin lugar a dudas, para una magnífica serie de TV) con un ritmo frenético pero no atolondrado. Si a eso sumamos la capacidad de inventiva visual desplegada por el autor de las deslumbrantes Layer Cake, Stardust y, en menor medida, Kick Ass, estamos ante una buena película comercial que podría haber sido genial si en el último tercio no se hubiera decantado por un narrativa más convencional que no rutinaria, como peaje al género dominante al que pertenece.

Porque sí, después de más de una década de ingente expotación, podemos decir que el género por antonomasia del Hollywood del nuevo milenio es el comic cinematográfico. Al igual que en los años 40 y 50, las pantallas se plagaron de westerns, de los que ahora se recuerdan los más vigorosos y/o rompedores con sus propias constantes, X-Men: Primera generación será recordado en el futuro como una de las mejores muestras del género.

EL CASTOR -THE BEAVER- (2011)



FRIA Y SIN PROGRESION DRAMATICA.

CALIFICACION: 2/5


The beaver.- Estados Unidos, 2011.- 122 minutos.- Director: Jodie Foster .- Intérpretes: Mel Gibson, Jodie Foster, Anton Yelchin, Jennifer Lawrence.- COMEDIA NEGRA DRAMATICA.-

Estamos ante una cinta peculiar, nada convencional y que parte de una serie de premisas más que interesantes y arriesgadas pero que desaprovecha gran parte de las mismas, debido a la falta de progresión dramática del guión y a una realización demasiado fría que no consigue que empatizemos suficiente con los personajes y sus cuitas.

Walter Black es un hombre que padece una profunda depresión. Su única vía de escape, su único consuelo, es una marioneta que representa a un castor, al que trata como si fuera una persona. Perseguido por sus propios demonios, Walter, que fue en otro tiempo un exitoso ejecutivo de una empresa de juguetes, emprenderá con su marioneta un viaje de autodescubrimiento...

La historia del guión de Kyle Killen es azarosa. Incluido en la black list (a pesar de su nombre con connotaciones negativas, un listado de los mejores guiones recibidos por Hollywod), nadie se atrevía a producir y dirigir un proyecto, como poco excéntrico.

Sin duda, lo más destacable es la notable interpretación de Mel Gibson, tan buen actor y director como discutible ser humano. La estrella de Arma letal consigue, no sólo que no resulte ridículo hablando con la marioneta de un castor, sino también que trasmita una tremenda humanidad en su interpretación de un hombre abocado a los insondables abismos de una profunda depresión.

Una gran acierto es el comienzo in media res; no se nos explican las razones o motivos (si los hay) de la depresión del protagonista. Realmente no importan. Tampoco es fundamental discernir si la familia del protagonista es positiva o negativa en su proceso mental. Ni siquiera sí el castor ayuda o perjudica a Mel. Demasiadas cosas te importan poco o nada en la película. Grave problema. Y especialmente superflua es la subtrama del hijo del protagonista (bastante peor escrita que el resto de la película), que se podría eliminar perfectamente. Lo cual hubiera creado dos serios problemas: la película se quedaría en una hora y no disfrutaríamos de la sugerente presencia de Jennifer Lawrence.

Sólo tras una hora y cuarto carente de fuerza, se produce un notable giro de guión que te despierta del letargo y te descubre de qué te quiere hablar la cinta realmente. Demasiado tarde. El punto de mira está en una sociedad americana dominada por la psiquiatría en la que cualquier comportamiento considerado anormal es tratado con medicación. La cinta va más allá en su crítica: también satiriza sobre los métodos alternativos más o menos surrealistas o absurdos (durante gran parte de la película, el entorno de Gibson cree que el numerito del castor tiene su origen en una prescripción facultativa) para curar los trastornos mentales. La solución parece estar dentro de uno mismo, parece decirnos la película. Tampoco lo tengo muy claro. Ni siquiera sé si, contado de esta manera, me importa demasiado.

viernes, 3 de junio de 2011

EL INOCENTE (THE LINCOLN LAWYER) -2011-


MAGNIFICA ACTUALIZACION DE UN GENERO EN DESUSO

CALIFICACION: 3/5


Estados Unidos, 2011.- 122 minutos.- Director: Brad Furman.- Intérpretes: Matthew McConaughey, Ryan Phillippe, Marisa Tomei, William H. Macy, Josh Lucas.- THRILLER JUDICIAL.-

Una pequeña sorpresa inesperada, pues, ni el género, ni el director, ni, mucho menos, el protagonista hacían concebir demasiadas esperanzas. Sin embargo, El inocente consigue retrotaernos a agradables sensaciones cinéfilas de antaño sin que la película deje de ser rabiosamente actual, tanto en su lenguaje cinematográfico como en su cosmovisión y acercamiento a la naturaleza humana.

Mickey Haller es un abogado que se ha especializado en defender a criminales de poca monta procedentes de los barrios bajos. Cuando un día se le presenta la oportunidad de defender a Louis Roulet, un rico heredero detenido por el intento de asesinato de una prostituta, su carrera da un vuelco, pues esto significa percibir unos ingresos muy superiores a los habituales. Sin embargo, aunque el caso es aparentemente sencillo, acabará por tener consecuencias inesperadas.

Esas sensaciones a las que me refiero son la consistencia narrativa, un convincente realismo no reñido con la capacidad de evasión y diversión y, sobre todo, unos personajes que nada tienen que ver con el buenismo ni con la aburrida pulcritud a la que obliga lo políticamente correcto. De ahí viene la falaz idea de que el cine tiene que dar ejemplo y ser inspirador, como defienden algunos críticos que valoran la calidad de las películas por su contenido moral o inmoral.

Muy al contrario, por fin, volvemos a encontrarnos con una fauna humana cercana al lumpen, que, cinematográfica y artísticamente siguen dando mucho juego, le pese a quien le pese. Prostitutas, traficantes de drogas, soplones, policias y abogados corruptos, niños ricos díscolos pueblan un film no excesivamente sucio, pero, guarrisimo en el contexto actual.

El casi debutante Furman aprueba con nota en su segundo film, a pesar de una escena de sexo muy mal rodada y algunas decisiones narrativas discutibles. Tomei sigue tan maravillosa como siempre y McConaughey abandona, no sabemos si momentáneamente, la larga travesía del desierto que le ha llevado a protagonizar la mayoría de las películas más estúpidas del Hollywood de la última década y vuelve a la senda de un cine más interesante en la línea de Tiempo de matar o Escalofrío. Camino para el que está suficientemente capacitado, como demuestra en este film.

SIN IDENTIDAD (UNKNOWN) -2011-


ROCAMBOLESCA DIVERSION.

CALIFICACION: 2,5/5


Estados Unidos, 2011.- 122 minutos.- Director: Jaume Collet-Serra.- Intérpretes: Liam Neeson, January Jones, Diane Kruger, Aidan Quinn, Frank Langella, Bruno Ganz, Sebastian Koch.- THRILLER.- Diversión garantizada de la mano del catalán, Jaume Collet-Serra, el primer director español de la historia que ha conseguido colocar una de sus películas en el número de taquilla de Estados Unidos. Totalmente instalado en la industria hollywoodiense, Jaume ya filmó hace un par de años la desasosegante La huérfana, en la que demostraba un total dominio de la técnica narrativa actual, de la perfecta optimización de unos holgados medios de producción y de la indudable asimilación de los recursos narrativos del terror y la tensión. Aquí repite estos aciertos, aunque, en este caso, choca con un guión que resuelve peor las incongruencias, incoherencias y agujeros que se van acumulando a lo largo de la trama.

Si bien es cierto que el libreto resuelve lo mejor posible los problemas de un argumento increíble, éstos son tan irresolubles que, ni el mejor guionista hubiera podido hacer otra cosa. Este hecho habla todavía mejor de la labor de Collet-Serra que consigue casi siempre, gracias a su competencia, mantenernos interesados en lo que ocurre lo que asegura dos horas de potente diversión.

Mientras se encuentra con su mujer de visita en Berlín, el doctor Martin Harris sufre un accidente de tráfico y entra en un prolongado estado de coma. Cuando se despierta, comprueba alarmado que alguien ha usurpado su personalidad. Entonces emprenderá, con la ayuda de una mujer, una frenética investigación para averiguar la verdad de lo que está sucediendo.

Destacar, finalmente, el buen uso que se hace de los exteriores, unos personajes secundarios estupendos (especialmente el interpretado por Bruno Ganz como orgullo ex-agente de la Stasi) y unas competentes interpretaciones de todo reparto. Entre ellas, mi idolatrada January Jones, la inolvidable Bets de Mad Men.

FAST FURIOUS FIVE -2011-


COMPETENTE CINE DE ACCION NECESITADO DE UNA BUENA PODA

CALIFICACION: 2/5

Estados Unidos, 2011.- 130 minutos.- Director: Justin Lin.- Intérpretes: Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne "The Rock" Johnson, Jordana Brewster, Tyrese Gibson, Elsa Pataky, Joaquim de Almeida.- ACCION.-

Una cinta de acción muy bien resuelta, en la que Lin y su equipo demuestran un perfecto dominio de los recursos técnicos de la industria cinematográfica actual. Además, sorprende el logrado uso del gran plano general, las adecuadas localizaciones y una descripción de personajes tópica pero eficaz y, desde luego, mucho más trabajada que en otras muestras del género, sin ir más lejos, anteriores entregas de esta saga.

Desde que Brian O'Conner y Mia Toretto sacaron a Dom Toretto de la cárcel, se han visto obligados a huir y cruzar muchas fronteras para evitar a la policía. Atrapados en Río de Janeiro, una vez más tienen que darse a la fuga si quieren conservar la libertad. Pero los tres saben muy bien que la única posibilidad que tienen de poner fin a esta situación es enfrentarse de una vez por todas al empresario corrupto que quiere verlos muertos. Pero éste no es el único que les sigue la pista...

Quizá el mayor defecto de la cinta sea la inclusión de una serie de episodios totalmente prescindibles, incluidos con el único objetivo de que el público que valora el cine al peso, no se sienta estafado por la que hubiera sido su duración adecuada (90 minutos) y no las más de dos horas que alcanza.