viernes, 4 de noviembre de 2011

LAS AVENTURAS DE TINTIN: EL SECRETO DEL UNICORNIO -The Adventures of Tintin: Secret of the Unicorn- (2011)


IMPECABLE E INDISCUTIBLE PERO NO MEMORABLE CATARATA VISUAL CALIFICACION: 3/5

Estados Unidos, 2011.- 107 minutos.- Director: Steven Spielberg.- Intérpretes: Jamie Bell, Andy Serkis, Daniel Craig, Simon Pegg, Nick Frost, Daniel Mays, Toby Jones.- AVENTURAS.- Un prodigio visual en el que la técnica del capturing image alcanza cotas no imaginadas hasta ahora, aunque está todavía lejos de la perfección absoluta, especialmente en la naturalidad de los movimientos de los seres humanos, que sobre todo en los planos más generales, siguen pareciendo autómatas.

Tintín, un joven periodista dotado de una curiosidad insaciable, y su leal perro Milú descubren que la maqueta de un barco contiene un enigmático y secular secreto que deben investigar. Así es como Tintín se encuentra en el punto de mira de Ivan Ivanovitch Sakharine, un diabólico villano que cree que el joven ha robado un valioso tesoro vinculado a un cruel pirata llamado Rackham el Rojo. Pero con la ayuda de Milú, del mordaz y cascarrabias capitán Haddock y de los torpes detectives Hernández y Fernández, Tintín viajará por medio mundo, sirviéndose de su proverbial astucia para burlar a sus perseguidores y encontrar antes que ellos El Unicornio, un navío hundido que puede proporcionar la clave de una fabulosa fortuna y de una antigua maldición.

Spielberg vuelve a demostrar, una vez más, su virtuosidad a la hora de dirigir escenas espectaculares de acción en la que todo está perfectamente narrado y no nada se atropella. Ejemplos magníficos son la secuencia del abordaje del unicornio y la de la huida por las calles del sultanato del Norte de Africa.

La historia, como siempre en Tintin, recupera el aliento del viejo folletín de aventuras europeo y la cinta no intenta, afortunadamente, trascender ni reinventar a nada. Pero tambien, como siempre en Tintín, el tufillo a naftalina es evidente, algunos personajes son insoportables (Hernández y Fernández) y el humor, demasiado estúpido. Pero no hay que olvidar que se supone que son libros para niños (aunque el belicismo, racismo y conservadurismo de algunas entregas de la saga echan para atrás) y que como película para ellos es perfecta.

También constatar que las creaciones artísticas van envejeciendo poco a poco hasta que se estancan en ese proceso. Cuando en los lejanos 80 leía sus aventuras me divertían pero también me parecían antiguas, muy antiguas. A pesar de todos los cambios producidos en nuestro mundo desde entonces, Tintin no me parece ahora más antiguo de lo que me lo parecía entonces (quizá por que sea imposible). Incluso ahora me ha parecido divertidamente naif.

Por cierto el malo se ha realizado a imagen y semejanza, dicen, de Daniel Craig, pero es evidente que es clavado a Spielberg ¿Autoparodia?

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