viernes, 11 de noviembre de 2011

CRIADAS Y SEÑORAS -THE HELP- (2011)



DANDO VOZ A LAS QUE FUERON SIEMPRE SILENCIADAS.

CALIFICACION: 3,5/5


Estados Unidos, 2011.- 137 minutos.- Director: Tate Taylor.- Intérpretes: Emma Stone, Viola Davis, Bryce Dallas Howard, Sissy Spacek, Octavia Spencer, Jessica Chastain.- DRAMA SUREÑO.- Huele a Oscar: el tema del racismo desde la perspectiva femenina, el ambiente sureño, el gran trabajo de todo el reparto femenino y el descomunal e inesperado (para mí reconfortante en un contexto donde el box office siempre está copado por el terror, el comic y la ciencia-ficción) éxito de taquilla en su país, donde se mantuvo varias semanas en el número 1 de taquilla son razones más que suficientes.

Mississippi, años 60. Skeeter es una joven sureña que regresa de la universidad decidida a convertirse en escritora. Su llegada altera la vida de la ciudad e incluso la de sus amigas porque se ha propuesto entrevistar a las mujeres negras que se han pasado la vida al servicio de las grandes familias sufriendo todas las formas de discriminación racial.

La película no es una obra maestra y se le puede criticar una dirección plana y convencional (aunque el trabajo del debutante Taylor no perjudica al resultado del final, lo que no es poco), un tono quizá demasiado amable y algun que otro personaje demasiado estereotipado.

Son defectos menores si se comparan con los grandes aciertos: centrarse en la intrahistoria de la segregación racial –mucho menos conocida y bastante más simbólica-, dar el protagonismo a las mujeres, especialmente a las afroamericanas que por una vez no son sólo las amigas de la buena mujer blanca, sino las protagonistas del drama tanto en su peso en la trama como en minutos en pantalla, la peculiaridad de algunos personajes poco retratados en este tipo de cine (excepcional Jessica Chastain, en un papel que es el reverso de su composición en El arbol de la vida), que las dos horas y cuarto se pasan en un santiamén, dejándonos con ganas de más y las altas cotas de sincera emoción que desprenden los fotogramas.

Sin embargo, el mayor triunfo del film es el de atrapar la atmósfera de un tiempo y lugar. Mediada la proyección ya no estamos en la butaca de un cine de nuestra ciudad o pueblo, sino en el Jackson, Mississipi de 1963. Todo un logro.

No hay comentarios: