miércoles, 23 de marzo de 2011

EL MUNDO SEGUN BARNEY -THE BARNEY´S VERSION- (2010)


UNA NOTABLE CINTA…SI ESTUVIERAMOS EN 1983

CALIFICACION: 2,5/5


Canadá, 2010.- 134 minutos.- Director: Richard J. Lewis.- Intérpretes: Paul Giamatti, Rosamund Pike, Dustin Hoffman, Scott Speedman, Minnie Driver, Bruce Greenwood, Rachelle Lefevre.- COMEDIA DRAMATICA.- Aunque es una decisión artística lógica y coherente, ya que la historia se ambienta, en gran parte, en los años 70 y 80, quizá no sea totalmente acertada la opción manierista por la que opta el televisivo Lewis. Aunque disfruté terriblemente al estar viendo una película que parecía hecha a principios de los 80 del siglo pasado (que raro suena lo de siglo pasado para el siglo XX), ya que adoro esa época del cine americano, eso no anuló la sensación de que esa forma de hacer cine ya está superada y no funciona tan bien ante mis ojos como cuando reviso una cinta filmada efectivamente en aquel tiempo.

Barney Panofsky, un viejo productor de televisión, aficionado a la bebida y fanático del hockey lleva una vida bastante caótica. Se ha casado tres veces, tiene un padre extravagante y un amigo encantador. Su entorno está muy marcado por pertenecer a una familia judía.

Basada en el best-seller homónimo del escritor canadiense Mordecai Richler, autor de otras novelas llevadas al cine como la imposible de ver El aprendizaje de Duddy Kravitz ( a pesar de que consiguió el globo de Oro en Berlín y el oscar al mejor guión adaptado y estar protagonizada por el gran Richard Dreyfuss) y Joshua then and now (tan imposible de encontrar cómo la anterior pero que tuve la suerte de disfrutarla -y la magnífica interpretación que en ella hace James Woods- hace años en un canal por cable)

La cinta comienza con fuerza, narrando, tras un breve prólogo en el presente, las andanzas de un joven Barney, que ya da muestras de un sentimiento trágico de la vida, totalmente alejado de la cosmovisión anglosajona. Desde temprana edad, una serie de pequeños accidentes, casualidades o absurdos golpes del destino van marcando su vida de una forma que no puede controlar. Tampoco su carácter impulsivo o caótico ayuda, o sí, según cómo se vea o lo que entendamos por una vida plena.

Las escenas que comparten esos dos genios de la interpretación que son Giamatti y Hoffman ya merecen el precio de la entrada. Son divertidos, son patéticos, son ridículos…son humanos.

Pero sin duda, el cenit del film se alcanza en los capítulos dedicados al enamoramiento y acoso y derribo que Giamatti hace del personaje de Pike. La magia llega a la pantalla en la larga e imprescindible secuencia de la boda y la memorable escena de la estación de tren.

Sin embargo, conforme Barney envejece y se tranquiliza la cinta se va volviendo monótona y algo aburrida (metáfora sobre la existencia humana o incapacidad del director y del guionista por mantener el interés?)

No debemos olvidar como, al son de Leonard Cohen, la cinta nos recuerda cómo el mundo ha cambiado brutalmente y cómo, nosotros, los de entonces, ya no somos, ni de lejos, los mismos.

No hay comentarios: