viernes, 18 de febrero de 2011

VALOR DE LEY -TRUE GRIT- (2010)


¿CINE INDEPENDIENTE PRODUCIDO POR SPIELBERG?

CALIFICACION: 3/5


Estados Unidos, 2010.- 98 minutos.- Director: Joel Coen, Ethan Coen.- Intérpretes: eff Bridges, Hailee Steinfeld, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper.- WESTERN.-

Un interesante film de los Coen que los consolida dentro del sistema de producción hollywoodiense, porque ¿se te puede seguir considerando un autor independiente cuando te produce Spielberg?

Estamos ante un sólido trabajo pero, de ahí a la obra maestra que muchos comentaristas cinematográficos han querido ver, hay un largo trecho. En la ya larga carrera de los Coen hay, al menos media docena de obras muy superiores.

A veces tengo la impresión de que un prestigioso crítico americano, o el propio departamento de prensa de la productora del film, lanza la etiqueta de “masterpiece” y se crea una cadena de repetición de opiniones; ya bien sea por pereza, falta de criterio o miedo a desentonar con la corriente general.

Después del asesinato de su padre por Tom Chaney, Mattie Ross, una chica de catorce años firmemente decidida a hacer justicia, contrata los servicios del veterano sheriff Rooster Cogburn, un borracho de gatillo fácil. Ambos perseguirán al criminal hasta territorio indio e intentarán atraparlo antes de que lo haga LaBoeuf, un ranger de Texas, cuya misión es llevarlo consigo para que sea juzgado por el asesinato de otro hombre...

Nueva adaptación de la novela de Charles Portis, que ya había llevado al cine Henry Hathaway (True Grit, 1969) con John Wayne como protagonista.

Los Coen reflexionan sobre el género americano por excelencia, aportando lúcidos comentarios, hechos desde el presente, en relación con los usos y costumbres de aquel tiempo y espacio míticos.

Siguiendo una nueva tendencia narrativa, se muestra el racismo exacerbado, la absoluta falta de conciencia ecológica, el castigo físico o la ley del talión con la mayor naturalidad del mundo, como la norma de comportamiento habitual y general que era en aquel tiempo. Huyendo totalmente del subrayado, se consigue un grado mayor de denuncia de todos aquellos comportamientos considerados deleznables hoy en día. Sin duda, ésta la mayor aportación de los Coen al género, ya que esperábamos de los autores de El gran Lebowski un mayor grado de revisitación o subversión de géneros.

Tras una larga, personal e intensa presentación de personajes, espacio y conflicto, el film entra en el transitado terreno de la persecución a campo abierto, una de las constantes del género. Sin caer en el aburrimiento, sí que se debe destacar cierta falta de ritmo y tensión en la parte central del film. También me molestó el exceso de diálogo, aunque es cierto que, en su mayor parte, son descriptivos y ambientales, y no farragosamente explicativos.

El film remonta el vuelo cuando, por fin, se produce el duelo entre antagonistas. El desenlace y el epílogo son realmente bellos y poéticos.

En definitiva, una buena película, un film personal de los Coen pero no genial y un western atractivo que no creo que decepcione a los fans del género, entre los que no me encuentro.

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